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Gran Arena del Cibao. Archivo.

Tony Rodríguez

Especial/Caribbean Digital

SANTIAGO, RD./Así como he planteado que la marca ciudad Santiago debe reforzarse con el cambio de nombre a instalaciones como la Gran Arena del Cibao y Estadio Cibao, para que pasen de ser del Cibao a de Santiago, las Aguilas de Santiago, el Gran Teatro de Santiago, el Aeropuerto de Santiago, expongo ahora mis consideraciones sobre el Baloncesto Superior de Santiago.

Gran Arena del Cibao. Archivo.

Este torneo que ha sido ejemplo en el país, se agota en cuanto a su imagen, y se ve limitado a crecer en público y seguridad.

Como ocurre en países desarrollado, el baloncesto debe estar adscrito a las universidades.  Así, el equipo Plaza Valerio-Utesa, el CDP-Pucmm, el GUG-Cursa, podrían ser franquicias que contribuyan a elevar los niveles del torneo, sin que los equipos pierdan las representatividad de los barrios y clubes a que pertenecen.

Sería oportunidad para las universidades, que ganarían publicidad.  Sería oportunidad para los jugadores que ganarían becas en las indicadas universidades, y sería una oportunidad para hacer descender los niveles de inseguridad y los desórdenes que se suscitan con frecuencia en los distintos torneos.

Un proceso que necesitaría unos años para consolidarse, pero a mediano y largo plazo, un gran chance para que los jugadores de baloncesto tengan asegurados becas y contratos con universidades, y darle un público de mayor calidad al juego del balón y el aro.

De seguro habrá rechazo de sectores que prefieren mantener el control del Baloncesto Superior de Santiago, por medio de las organizaciones tradicionales, que poco a poco se han ido convirtiendo en empresas rentables para un grupito.

Pero, al público, a los jugadores y la sociedad de Santiago no se les da garantías de un torneo con niveles de organización, seguridad y apertura a todos los sectores de la sociedad.

Hay que pensar en el desarrollo de Santiago, y eso se logra pensando en seguridad, en proyección de la marca ciudad y en procesos de transformación de las organizaciones del deporte, la cultura y la producción.

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