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El doctor Juan Ramírez, presidente de la Fundación Vanessa.

Servicios/Caribbean Digital

 

 

SANTIAGO.- Fallas en el rol de la Policía Nacional y las estrategias de seguridad social impiden detener los actos de violencia y delincuencia que afectan a los ciudadanos, revelaron representantes de la FINJUS, Fundación Vanessa y Participación Ciudadana, reunidos anoche en un foro.

El doctor Juan Ramírez, presidente de la Fundación Vanessa.
El doctor Juan Ramírez, presidente de la Fundación Vanessa.

Entre las fallas citaron falta de equipamiento y profesionalidad de la Policía, agentes asignados a labores alejadas de la seguridad ciudadana, resistencia al cambio por parte de la oficialidad y dispersión del rol de la institución en la prevención, investigación y ataque a la delincuencia.

El “Foro sobre reforma policial y seguridad ciudadana fue organizado por la Fundación Vanessa, FINJUS, Participación Ciudadana, Centro Juan XXII, Mesa de Justicia Foro Ciudadano agrupados en la Coalición por la Seguridad Ciudadana y la Reforma Policial.

Servio Tulio Castaños, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Institucionalidad y Justicia (FINJUS), sostuvo que la oficialidad de la institución policial se resiste a cambiar sus esquemas y, por ende, a sujetarse a la autoridad de las instituciones civiles.

Agregó que el jefe de la policía dominicana es el único jefe de Policía que despacha directamente con el Presidente de la República, cuando en otros países son los ministros a cargo de la justicia y la seguridad.

Sostuvo que la Policía hay que someterla a una profunda reforma en la que participen la sociedad civil y otros actores de la sociedad.

El doctor Juan Ramírez, presidente de la Fundación Vanessa, destacó que el Estado debe asumir el rol de la seguridad ciudadana en el país, como parte de un plan preventivo que incluya a la Policía Nacional.

Manifestó que un plan integral de seguridad ciudadana debe incluir acciones del Estado tendentes a garantizar la vida, salud, alimentación, vivienda, trabajo y educación.

“Una reforma policial por sí sola no resolverá el problema de la inseguridad ciudadana. Necesitamos más. Ahora, la reforma es un paso gigantesco a alcanzar niveles de seguridad adecuados”, expresó el reputado médico santiaguero.

Rosalía Sosa, directora ejecutiva de Participación Ciudadana, abogó porque los ciudadanos observen las acciones de la Policía para garantizar respeto a los derechos humanos, evitar torturas, mejora equipamiento y relaciones con la comunidad.

Dijo que una Policía bien observada es una Policía eficiente y funciona acorde con los niveles de exigencia de sociedades en desarrollo.

Favorece vinculación de la comunidad con el quehacer policial y una reforma policial profunda, más allá de los arreglos políticos y de salones.

Carlos Fondeur, presidente del Plan Estratégico de Santiago, favorece una reforma policial profunda e integral, que sujete a la Policía a la orden de otras instancias institucionales.

El doctor Ramírez explicó que la actividad forma parte de otras que desarrolla la Fundación Vanessa para contribuir a bajar los niveles de violencia y delincuencia en el país.

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