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Tito Hernández y Joaquín Balaguer. Archivo.
Tito Hernández

Especial/Caribbean Digital

SANTO DOMINGO./ Lo recuerdo como sólo sé recordarlo, con una flor en el pecho y con el alma en mis manos.
Sé donde buscarlo y sobre todo, donde encontrarlo. 

Tito Hernández y Joaquín Balaguer. Archivo.
Sé que preguntarle y de que hablamos.
No necesito de un lugar ni de un espacio ni mucho menos de un intermediario.
Hay personas que se van, pero se quedan contigo, nunca se han ido. Estan tan presentes en ti que forman parte de tu piel y de tu pensamiento.
No es necesario una fecha ni un evento, estan contigo toda tu vida, todo tu tiempo.
Por edad, era como un Padre; por vivencia era un amigo, por cariño era un hermano.
Para donde El fue, por ahi todos vamos y no pierdo las esperanzas de que cuando me toque, volver a encontrarnos. 

Ahí hablaremos como la hacíamos de antaño y le podré contar lo mucho que lo he extrañado,
 pero sobre todo algo le diré, algo que siento muy hondo dentro de mi y que siento no habérselo nunca contado: 
cuanto te quise viejo! perdoname nunca habertelo confesado.

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