Albert Pujols. Archivo
Por Domingo Hernández
Luego de varios intentos fallidos, finalmente ayer el dominicano Albert Pujols alcanzó las 2,000 carreras impulsadas en su gloriosa carrera en las Grandes Ligas.
Y que conste, el criollo logró materializar la hazaña de la mejor manera posible: Con un cuadrangular, batazo que  ha sido su sello característico como jugador. Es decir, lo hizo en grande.
Con este estacazo de cuatro esquinas, Pujols puso fin a una sequía de 13-0 en sus últimos partidos, lo que probablemente había motivado cierta ansiedad y desesperación en él e incluso en sus seguidores, tanto aquí como en  todo el mundo beisbolero.
Es cierto que ya no es el mismo, imposible a los 39 años de edad, pero cada paso ofensivo de Pujols representa una cita con la historia.
Hay que reconocer, que desde que pactó con los Angelinos de Los Angeles, en el 2011, aquel histórico acuerdo por 10 años y 254 millones de dólares, no ha llenado cabalmente las expectativas.
Y una de las razones que han motivado este descenso, al margen de que es un proceso natural por cual atraviesa todo jugador con el paso de los años, ha sido el hecho de que ha sido víctima de una serie de lesiones, que han traido como consecuencia una merma en su  rendimiento, en sentido general, como jugador.
No obstante, aún así, lo que se espera es que, al concluir el citado contrato, Pujols habrá de dejar atrás a muchas grandes figuras en los diversos departamentos estadísticos, tal y como lo ha venido haciendo en días recientes.
De hecho, es oportuno señalar, que una de las mayores expectativas que se centran sobre él, es la relativa a los cuadrangulares y a la cifra que habrá de alcanzar a la hora de su retiro definitivo
No pocos entienden que le será altamente difícil llegar a los 700 vuelacercas, una marca ilustre a la que apenas han llegado tres superpeloteros: Baba Ruth (714) Hank Aaron (755)y Barry Bonds (762).
Otros, en menor cuantía, sin embargo, estiman que si no llega a concretizar esa proeza, cuanto menos estará cerca. A ese respecto, es prudente observar que ya suma un total de 639, con el de ayer, que fue su sexto de la actual temporada.
En años recientes su producción jonronera, como es lógico, ha ido mermando. En el 2016, por ejemplo, conectó 31, en 152 partidos jugados y 593 turnos agotados, en el 2017 descendió a 23 en 149 juegos e igual cantidad de turnos y el año pasado, en 117 juegos y 465 turnos, quedó en 19. De todas formas, sea cual sea la cifra que establezca en ese sentido a la hora de hacer mutis -le restan casi tres años de su contrato-, lo que si está relativamente seguro, en base a lo que ha hecho en el terrerno de juego y a su conducta hasta ahora intachable, es que habrá de tener un nicho en el templo de los inmortales, para gloria propia y de todos los dominicanos. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES En 1990, Mélido Pérez, militando con los Medias Blancas de Chicago, no permitió hits en un partido que fue limitado a 6 entradas por causa de la lluvia. Dos años antes, su hermano Pascual, con los Expos de Montreal, también tiró un no-hitter, en un encuentro que sólo duró 5 episodios debido a la lluvia. Como ambos desafíos no alcanzaron las 9 entradas no son considerados juegos sin hits. !Suena la campana!!Climmp!

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