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Servio Cepeda Baret y esposa, Silvia Jorge de Cepeda entregan a María Menicucci, presidenta de la Cámara de Comercio el Gran Premio al Mérito. Foto Bartolo García.

Caribbean Digital

SANTIAGO, RD.- Elegantenoche, el reconocimiento al buen vestir, que anualmente auspicia el periodista Servio A. Cepeda Baret, entregó la noche de este viernes el Gran Premio al Mérito a la Cámara de Comercio y Producción de Santiago, por su contribución al desarrollo productivo de la provincia, la región Norte y el país.

Servio Cepeda Baret y esposa, Silvia Jorge de Cepeda entregan a María Menicucci, presidenta de la Cámara de Comercio el Gran Premio al Mérito. Foto Bartolo García.

La premiación, que cumplió  25 años de historia seleccionando a los hombres y mujeres que mejor visten se celebró con un gran espectáculo en el Teatro de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM).

Elegantenoche, además de distinguir a los mejor vestidos reconoce a las instituciones que realizan trabajos de bien social y económico, como es el caso de la Cámara de Comercio de Santiago, que dirige María Victoria Menicucci.

El acto de entrega del premio retornó al teatro de la PUCMM, en   Santiago, donde se realizó en su primera entrega hace exactamente 25 años. También tomó en ocasiones el escenario del Centro de la Cultura, el Centro Español y el Teatro regional del Cibao.

Es la entidad que patrocina cada año la feria Expo Cibao, considerada la muestra multisectorial más importante del país y con repunte internacional.

La  institución fue creada con un claro sentido del desarrollo y un interés legítimo en el progreso institucional que procura la solución a los problemas del sector empresarial.

La Cámara de Comercio de Santiago, fue la iniciativa de un grupo de comerciantes santiagueros interesados en defender los intereses de la comunidad empresarial y comercial de cara a las necesidades económicas y sociales de la época.

El día 02 de Octubre del 1914, en una reunión en las oficinas de Augusto Espaillat   convocada por los representantes de las firmas comerciales Batlle y Vega, y, Víctor F. Tomen.

En la década 1914-1924, los servicios prestados por la Cámara se enfocaron en solucionar los problemas generados por la crisis de la primera guerra mundial y luego por la intervención norteamericana.

Las actividades que recibieron mayor atención en los primeros años fueron la producción y exportación del tabaco, el transporte de mercancías, la modernización de las técnicas agrícolas, actividades de capacitación y animación, exhibiciones y ferias de comida con productos nacionales.

Durante la intervención militar del gobierno norteamericano, la Cámara de Comercio, Agricultura e Industria (así llamada desde el 1ro de Marzo 1917) consolidó su liderazgo comunitario por su rol de interlocutor en defensa de sus asociados.

A finales del año 1919 la Cámara sufrió, a través de sus asociados, el descalabro de la economía mundial y el dramático descenso de los precios de los productos de exportación – azúcar, café y tabaco- situación que provocó la quiebra de cientos de comerciantes y el aumento de la pobreza y el desempleo. Este escenario fue la motivación para que la Cámara, nueva vez, fuera el medio para enfrentar y superar la crisis.

Para los años ochenta la Cámara se fortalece institucionalmente, instala una biblioteca especializada en términos económicos y se promulga la ley 50-87 que avala la existencia de las Cámaras de Comercio del país.

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