José Luis Rojas. Archivo

Por J. Luis Rojas

¿Cuándo la riqueza se convierte en causa de la pobreza? Parecería contradictorio creerlo, pero ciertamente existen actividades productivas que crean riqueza y pobreza al mismo tiempo. Por ejemplo, conceder a filibusteros modernos, criollos y extranjeros explotar los recursos naturales no renovables, obviando las consecuencias negativas que podrían tener dicha labor en el desarrollo humano y la sostenibilidad de la economía.
En RD, como en otros países de América Latina, agencias estatales en contubernio con empresas nacionales e internacionales que dicen y aparentan ser socialmente responsables, se les permite realizar actividades económicas que crean riquezas temporales y pobreza colectiva permanente. Hay que emprender esfuerzos colectivos tendentes a crear mecanismos legales y sociales eficientes, que permitan frenar la avaricia desenfrenadas de inversionistas nacionales y foráneos hacedores de riqueza sustentada en la pobreza.
Parte de las actividades productivas que sirven de sustento a la economía dominicana, solo generan riqueza y bienestar para los dueños del capital y de los medios de producción. ¿Cómo andan las tasas de pobreza en las provincias del país, cuyas actividades productivas principales son la explotación y exportación minera y el turismo?. En estos momentos que se debate la viabilidad o no de permitirle a una empresa extranjera la explotación del yacimiento de Romero, ubicado próximo al río San Juan, es importante conocer el impacto negativo medioambiental que se desprende de la explotación minera en países con pocas extensiones territoriales. Está comprobado, la explotación minera no es viable en un país como RD, cuya extensión territorial es de 48,442 kilómetros cuadrados. Según se ha dicho, la explotación del proyecto Romero en San Juan dejaría al Estado dominicano la suma de US$224 millones en siete años.