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José Alfredo Espinal

Editor/Caribbean Digital

 

 

 Definitivamente, si Miguel e Hipólito no arreglan sus diferencias, el PRD seguirás siendo el hazmerreír político dominicano.

 

 

SANTIAGO, República Dominicana.- El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), un experto en materia de líos internos, en desorganización e irrespeto entre su propia dirigencia desde su más alto mando ejecutivo y la base que aún le sigue, no ha podido recobrar la esperanza de su pueblo.prd

Sumergido históricamente en problemas que se aúpan hacia otras corrientes sensibles de la sociedad civil, el PRD ha sabido mas buscar pleitos entre si, que gobernar al país las escasas veces que ha tenido la oportunidad.

Hipólito Mejía y Miguel Vargas.
Hipólito Mejía y Miguel Vargas.

Con una militancia hambrienta del poder, los más altos dirigentes del PRD, la mayoría con su vida arreglada desde el punto de vista económico, viven matándose por el control de la Casa Nacional o por la presidencia del partido. La idea es siempre estar metidos en la palestra de la peor manera posible.

Pero mientras el PRD se vive matando, la oposición, principalmente el gobernante Partido de la Liberación Dominicana, está de risitas. Inteligentemente, el PLD dice públicamente que el PRD es necesario que se unifique por el “bien del sistema democrático”.

En el pasado, los líderes del PRD, Juan Bosch, Peña Gómez, Jacobo Majluta, Jorge Blanco, y Antonio Guzmán, iniciaron las escenas de sus riñas internas.

Ahora, en el siglo 21, cuando se pensó que esos conflictos estaban superados, se repite la historia.

Con un Miguel Vargas Maldonado, actualmente presidente del PRD, que se niega rotundamente celebrar la Convención en junio de este año 2013, como establecen los estatutos del partido y un Hipólito Mejía, que se opone al continuismo de Miguel, el partido blanco vuelve a sumergirse en otra gran crisis.

 

¿Por qué la crisis del momento?

Todo parece indicar que el grupo de Miguel no perdona que Hipólito lo haya vencido en la convención para elegir el candidato presidencial en las elecciones del 2012.

En tanto que los seguidores de Hipólito atribuyen su derrota en las elecciones a que supuestamente Miguel no se sumó a la campaña y dirigió a su militancia que votaran por el candidato de la oposición.

 

¿Por qué no se celebra la convención?

 

La convención del PRD es el proceso de escrutinio en el que la base y no un grupo en particular, decide quienes serán las nuevas autoridades del partido blanco.

Y es a esa prueba de fuego que el presidente Miguel Vargas no quiere someterse, según los seguidores de Hipólito.

 

¿Qué se ha logrado con estos pleitos”.

 

El PRD ha logrado con sus problemas internos varias derrotas por parte del PLD.

Que el pueblo le llame el partido de los “sillazos”, y de los desorganizados. Y si eso no es cierto, pregunten que pasó en la pasada reunión en la Casa Nacional.

Definitivamente, si Miguel e Hipólito no arreglan sus diferencias, el PRD seguirás siendo el hazmerreír político dominicano; una vergüenza nacional que va camino al sepulcro.

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