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La vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández. Archivo.

Caribbean Digital

Fuente: Acento.com.do

Este vídeo ha complicado mucho más la situación y la dirección del PLD, pretende sacar ventaja de esta coyuntura derivándola a un problema de género (“atacar a una mujer”), cuando realmente ya la población lo asume como un problema que la primera dama debe resolver

Las siguientes líneas, son una transcripción fehaciente y textual del vídeo colocado este jueves en You Tube, por la primera dama, Margarita Cedeño de Fernández. El texto sigue paso por paso las declaraciones y analiza sus emociones y contradicciones.

La Primera Dama y candidata vicepresidencial del PLD, Margarita Cedeño de Fernández. Archivo.

Al inicio, aparentemente distendida, la primera dama se defiende.

Disimulando el nerviosismo y el enojo, en una mezcla que visualmente era evidente,
la primera dama sentenció:

“Fue mucha sorpresa, me enteré esta mañana por parte de algunas personas que se califican como periodistas, que tengo una cuenta millonaria en Europa. Y realmente para mí fue una desagradable noticia escuchar esto, pienso que es una gran infamia, es algo que no debe continuar”.

En sus palabras, no había ninguna clave que dejara suponer, entre vídeo y negación, que todo se había preparado y que ella estaba fingiendo. Aunque se sabe con la revisión de todos sus vídeos, especialmente el de Santiago, cuando fue juramentada como candidata a la vicepresidencia, que su autogestión para llegar al llanto la controla bastante bien, logrando un efecto contagioso en un público femenino, paupérrimo y agradecido.

Era evidente que este jueves 16 no hubo ensayo alguno, en el video todo fue improvisado, lucía espontánea y hacia el esfuerzo de mantener una firmeza y determinación claras, aunque no precisas.

Los asesores de campaña habían determinado que la respuesta por las redes se debía activar, habida cuenta de que en la tarde los correos electrónicos con la información ya circulaban en las redes de modo compulsivo, con los consabidos intercambios interactivos en contra y a favor.

“Es algo que yo estoy dispuesta aclarar, con todas sus consecuencias. De hecho, estoy procediendo a apoderar a mis abogados, para que sometan a esta persona y a todas las personas que se han visto involucradas en esta información o denuncia, como ellos quieran llamarle. De manera pues, que tengamos la oportunidad de demostrar la falsedad de esta información, o denuncia o como quieran llamarle.”

Quedan muchas preguntas, a partir de esta parte del vídeo, por ejemplo:

¿En plena campaña electoral, es posible, dejando siempre abierta la puerta de la presunción de total inocencia de la primera dama ante lo que se le acusa, llegar hasta las últimas consecuencias en un posible proceso de interés nacional e internacional, donde la posibilidad del secreto de la fuente en el periodismo entre en el debate?…

“Eh, yo quiero que sepan que ni como madre, ni como esposa, ni como primera dama voy a permitir que se arroje basura sobre mí. Esto es parte de la campaña, según tengo entendido, y realmente yo entré a la política para cambiar la forma de hacer política, y no voy a dejar que acontecimientos como este pasen por alto. Siempre esa ha sido la moda, así se manejan, pero conmigo no. Yo lo lamento, vamos a proceder a demandarlo y que él demuestre entonces en justicia, en buena ley, lo que ha dicho por televisión, por radio y en todas las redes sociales.”

En esta afirmación categórica, segura de sí misma y con carácter, la primera dama, Margarita Cedeño de Fernández, legitima su status público y lo pone al servicio de su autodefensa para las redes sociales.

Ahora bien, ¿No es pretencioso afirmar que entra a la política, por primera vez, para cambiar las tradicionales formas de hacer política? ¿O no estaba preparada para los ataques que como candidata podían sobrevenirle?

En este tema, el asunto de género en la política podría entrar a colación:

¿En el debate político se debe atacar a una mujer con la misma fuerza que a un hombre que contiende?

En la continuación de su declaración relámpago, para contrarrestar el tema de las redes sobre la denuncia de Marcos Martínez, desde la televisión en Santiago, la primera dama accionó en el momento adecuado, el dramatismo de sus declaraciones con un asomo lacrimal, que colocaba su declaración en un terreno visual sensible para unos, sensibleros para otros.

“Y…pido a mis hijos que son tres (“compungida”), que cualquier cosa que me suceda, sigan con esta demanda, hasta que se aclare totalmente la inocencia y la falsedad de esta afirmación, porque siempre he dicho que lo único que les dejo es mi nombre, mi apellido, mi trabajo y mi reputación”.

Bien,  es comprensible que en una situación como esta un ser humano, al hablar de su descendencia, lo haga con la debida emoción, humano, totalmente humano, fuera de toda discusión.

Pero, al mismo tiempo, causa una profunda curiosidad la afirmación: “cualquier cosa que me suceda”.

¿Qué puede sucederle a una primera dama, cuya escolta trabaja permanentemente en la campaña electoral de esa misma primera dama, pero ya como candidata a vicepresidenta en la boleta morada del PLD?

¿Esta afirmación es miedo real a la ineficacia de los servicios de seguridad del propio Gobierno, que asisten a  La Primera Dama en todo momento?

Esa expresión mueve a confusión,  a mucha confusión.

¿Existe alguna velada trama que se desconoce en la opinión pública, que de modo inconsciente saltó en el video, por un exceso de emoción en la declaración?

Escuchada y vista en este contexto, con el detenimiento que la reflexión seria reclama, para muchos que han visto el video del jueves, ha resultado chocante el énfasis de esta frase porque  alude de modo directo a su seguridad personal.

Acto seguido agregó, haciendo gestos convincentes y mirando fijamente a las cámaras:

“Y entonces, en ése sentido, tengan la plena convicción, de que todo será demostrado en los tribunales. Y además, que esa persona sepa que también tiene toda mi protección, porque él tiene, supuestamente, las pruebas entonces, que van a aclarar esta terrible infamia que  hoy ha caído, sobre mí. “

Fin del video. (Para ver el video hagla clic aquí)

Existe una relación completa, entre discurso y emoción según momento y señalamiento de las palabras.

Lo que no se puede entender, es ¿cómo se puede demandar ante una “infamia terrible” y al mismo tiempo proteger a quien, en efecto, ha reiterado en el día de hoy, viernes 17, los mismos pronunciamientos, que en el día de ayer, con mucho mayor contundencia, desde Santiago, sobre el tema de los millones en un Banco de Dinamarca?… Aquel lugar que ya Shakespeare había dicho, hace siglos, que olía a podrido.

Hay una contradicción que se presta a malas interpretaciones, la expresión final  con que la primera dama despide el vídeo. Se conoce muy bien como los aparatos del poder actúan en estas circunstancias, no hace mucho se ha visto un despliegue militar fuerte, como reacción del Estado.

Cuando gente de poder protege a quien le agrede, se presta a mucha suspicacia, a no ser que en esta ocasión fiel a su espíritu magnánimo, “defensa de los pobres”, etc., la Dra. Margarita Fernández de Cedeño, haya querido en un momento difícil tirar al mismo tiempo: una rama de olivo a Marcos Martínez y al mismo tiempo, también, culparlo y someterlo por la “terrible infamia”… Grave contradicción que no aclara su autodefensa.

El PLD debe instar a la Dra. Cedeño de Fernández, a buscar una declaración oficial bancaria que la absuelva de esta situación y, haga quedar en ridículo a Marcos Martínez, como un difamador impenitente.

Este vídeo ha complicado mucho más la situación y la dirección del PLD, pretende sacar ventaja de esta coyuntura derivándola a un problema de género (“atacar a una mujer”), cuando realmente ya la población lo asume como un problema que la primera dama debe resolver a nivel de su honra personal, al margen de la campaña  electoral. De lo contrario, las consecuencias sobre su misma campaña serán notorias, porque mucha confusión y dudas se han sembrado de repente sobre su honorabilidad, que nadie ponía públicamente en dudas…

Después de haber oído las declaraciones del jefe de campaña del PLD, es importante externar la preocupación que estas plantean, ya que en este país, parece, que por el hecho de ser mujer una ciudadana queda exenta de cualquier posible acusación. De ser así, bajo esa condición se podría robar, engañar, estafar o hacer cualquier cosa, ya que en este país no se puede pedir explicaciones sobre determinados comportamientos dependiendo del género de la persona sospechosa o señalada como la que cometió los hechos.

A modo de conclusión, no debemos en ningún momento olvidar  que la Sra. Margarita Cedeño, es en estos momentos, ante todo, candidata a la Vicepresidencia del país por el PLD, y ejerce de Primera Dama con un presupuesto público importante, por el que tiene que rendir cuentas. Esto es así, sobre todo, porque aún existe la polémica de si va a tomar licencia o no. Esa obligación, en honor a la transparencia cacareada en estos días, no tiene lugar a discusión.

(Para ver el video hagla clic aquí)

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