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Tito Hernández
Especial/Caribbean Digital
SANTO DOMINGO./ Al concluir 12 años de mandato presidencial del Dr.Leonel Fernández creo oportuna estas humildes valoraciones a modo de evaluación que hago de su gestión gubernamental.

En el año de 1996 cuando Balaguer le entregó, le dijo que le dejaba un país como un avión en una pista a punto de despegar, una deuda pública de no mas de 4,000 millones de dólares, un gasto público equilibra

 do, con 55% de gasto de capital y un 45% de gastos corrientes, una política de austeridad, inversiones en infraestructura con el ahorro interno y un sueldo del Presidente de 5,000 pesos mensuales. Balaguer sembró el país de escuelas, hospitales, viviendas, canales de riego, presas, etc.

Cuando Leonel se postuló en el 1996 el pueblo confió en que el representaba un cambio real no sólo en la forma de hacer política sino en el fondo, que sería capaz de provocar los cambios y transformaciones que demandaba históticamente la sociedad dominicana. No pasó mucho tiempo en demostrar que era algo más de lo mísmo y en efecto así ha sido 12 años después.

La estabilidad macroeconómica y el crecimiento de la economía que exhibe Leonel, la heredó de Balaguer. La estabilidad cambiaria y el control de la inflación también, incluso el Gobernador del Banco Central, el Dr. Valdez Albizu, es herencia de Balaguer. El gasto público hoy es 76% gastos corrientes y 24% gastos de capital
La inversión en infraestrucctura de Metro y elevados si bien importantes, no lo eran tan prioritarias.

Leonel no pudo dejar el país peor que lo ha dejado.
El país que Leonel deja dista mucho del que Balaguer le dejó. Somos un país hipotecado, más de 25,000 millones de dólares e deuda publica, un gasto público desbordado, el problema eléctrico sin resolver, la salud y la educación con grandes tareas pendientes, la delincuencia y el narcotráfico no conocen fronteras ni límites, la corrupción es la bandera de presentación.

En el plano político e institucional es mucho lo que hemos retrocedido, una practica politica clientelar sin precedentes, una Constitución e instituciones estatales hechas como un traje a la medidada que sólo procuran la concentración y la perpetuidad en el poder , más que el fortalecimiento del ejercicio democrático. Tan sólo antes de anoche en el homenaje que le hizo su partido lo acaba de reconocer:”aspiramos a que el PLD(entiendase Leonel) gobierne después del 2016 por 20 años más”.

Leonel le deja a este país una herencia maldita por eso coincido plenanamente con Hipólito en su discurso de anoche a la Nación en el sentido de que “el presidente Fernández deja a la sociedad dominicana en un profundo deterioro económico, moral e institucional”.

Por eso a mi amigo el Presidente Leonel Fernández lo despido no con un “hasta pronto” sino con un “hasta nunca”.

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