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El gobierno militar de Egipto suspendió la Constitución. Foto Reuters.

Caribbean Digital

Fuentes: Reuters/Yahoo.es

El nuevo gobierno militar de Egipto dijo este domingo que disolvió el Parlamento, suspendió la Constitución y anunció que estará en el poder sólo por seis meses o hasta que se realicen elecciones, tras la caída del presidente Hosni Mubarak. Seguir leyendo el arículo

El gobierno militar de Egipto suspendió la Constitución. Foto Reuters.

En un comunicado, el Consejo Superior Militar que asumió el poder tras 18 días de protestas que pusieron fin a 30 años de gobierno de Mubarak, prometió un referéndum sobre enmiendas constitucionales.

La respuesta inicial de miembros destacados de la oposición y líderes de las protestas fue abrumadoramente positiva. “Victoria, victoria”, gritaban activistas pro democracia en la plaza Tahrir de El Cairo. “Se necesita más, se necesita más”, cantaban otros.

“Es una victoria para la revolución”, dijo el político de oposición Ayman Nour, quien desafió a Mubarak en las elecciones presidenciales de 2005 y luego fue encarcelado por acusaciones de falsificación que dijo fueron inventados. “Creo que esto dejará satisfechos a los manifestantes”, agregó.

Mahmoud Nassar, líder de un movimiento juvenil, dijo: “El Ejército ha avanzado para cumplir con las demandas del pueblo e instamos a la liberación de todos los presos políticos que fueron encerrados antes y después de la revolución del 25 de enero. Sólo entonces llamaremos al fin de las protestas”.

Más temprano, las tropas tomaron control de la plaza Tahrir, el centro de las protestas que expulsaron a Mubarak del poder, para permitir el tráfico a través del centro de El Cairo mientras el Ejército trataba de que la vida regresara a la normalidad.

Diversos manifestantes discutían acaloradamente en la plaza Tahrir sobre si quedarse o cumplir con las órdenes del Ejército para ayudar a poner nuevamente Egipto en pie. “El pueblo quiere la plaza despejada”, gritaba un grupo. “No nos iremos, no nos iremos”, replicaba otro.

El país más poblado del mundo árabe tomaba sus primeros pasos hacia la democracia y los organizadores de las protestas estaban formando un Consejo de Administración para defender la revolución e instar a reformas en el intento del Ejército por restaurar la ley.

Agentes de policía, envalentonados por la caída de Mubarak, se reunieron a las afueras del Ministerio del Interior para exigir un aumento de sueldo. Se escucharon disparos de advertencia al aire. Nadie resultó herido.

Más temprano, soldados, algunos con porras, empujaron a los manifestantes hacia los lados para reabrir la plaza Tahrir al tráfico.

El gabinete se reunió y por primera vez, el retrato de Mubarak, que se cree está en el centro turístico de Sharm el Sheij en el mar Rojo, no miraba sus procedimientos mientras los egipcios silenciosamente quitaban imágenes del ex líder de 82 años.

“LA REVOLUCION CONTINÚA”

Los manifestantes han exigido la inmediata liberación de presos políticos, el levantamiento de un estado de emergencia utilizado por Mubarak para reprimir a la oposición, el cierre de tribunales militares, elecciones justas y un rápido traspaso del poder a los civiles.

Pese a la renuncia de Mubarak, algunos manifestantes han señalado que planean seguir en la plaza para asegurar que el consejo militar mantenga sus promesas de transición. Planean una gran concentración el viernes para celebrar la revolución y horrar a los caídos.

“La revolución continúa. Sus demandas no han sido cumplidas todavía”, sostuvo Mahmoud Nassar, un activista de “Jóvenes de la revolución del 25 de enero”, en una conferencia de prensa.

“La desobediencia civil y las protestas están en constante actividad hasta que las demandas sean cumplidas. Todos están invitados a sumarse”, agregó.

La estrategia militar ha sido calmar a la nación y el mundo respecto a sus intenciones y, a corto plazo, asegurar que la ley estaba siendo aplicada después de que la deshonrosa policía se esfumó, tras no lograr contener las protestas con gas lacrimógeno y porras.

El sábado, el Ejército señaló que respetaría las obligaciones internacionales de Egipto, que incluyen un tratado de paz con Israel.

Como manejar la política se ha transformado en un tema de presión.

El ministro del Interior, Mahmoud Wagdy, ha asegurado que Egipto necesita “el rápido regreso de la policía a sus deberes”, diciendo que 13.000 presos que escaparon de prisión a comienzo de las revueltas todavía estaban prófugos.

Algunos policías de tráfico estaban de vuelta en las calles de El Cairo además de soldados y tanques custodiando las intersecciones y edificios clave.

Antes de la reunión de gabinete, un portavoz dijo: “La principal tarea de este gobierno es restaurar la seguridad y el orden y también iniciar el proceso económico, y ocuparse del día a día”.

Buscando tranquilizar a los egipcios respecto al gobierno militar tras la reunión de gabinete, el primer ministro, Ahmed Shafiq, dijo que los asuntos del gobierno estaban siendo presentados al Consejo Superior y su presidente.

No se esperan ningún gran cambio en el gabinete, nombrado cuando Mubarak aun estaba en su cargo. Se supone que trabajaría con el ejército para regresar Egipto a la soberanía civil.

“No hay cambio en forma, método, o el proceso de trabajo. Las cosas están estables completamente”, dijo en una conferencia de prensa.

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