Robinson Canó conversa con el periodista Santiago Dolciné, de Caribbean Digital. Foto cortesía Johnny Trujillo. Archivo
Por Domingo Hernández
El dominicano Robinson Canó registró el pasado domingo probablemente su mejor jornada en todo lo que va de temporada con los Mets de Nueva York.
Canó bateó de 5-4, con un cuadrangular, un doble, dos vueltas anotadas y una impulsada en partido ante los Marlins de Miami.
Es este el Canó que los Mets y su fanaticada quieren ver. Y lo cierto es que hasta ahora, el estelar intermedista no ha llenado las expectativas a su llegada a los Metropolitanos.
La gerencia de los Mets contrató a Canó, luego de una negociación con los Marineros de Seattle, en interés de lograr su mejor aporte, no sólo en el plano defensivo, sino también en el ofensivo.
El nativo de San Pedro de Macorís, no obstante, ha estado muy por debajo. Es cierto que en ello ha tenido que ver su salud, pues lamentablemente las lesiones le han afectado durante el corto lapso que lleva con el equipo. Mas, aún saludable, Canó no ha podido producir a la altura esperada.
Actualmente batea para 251 de promedio,con seis cuadrangulares, 23 carreras anotadas y 21 remolcadas, en los 68 juegos en que ha participado y los 255 turnos agotados.
Cabe reconocer que en los últimos siete días, ha mejorado, en razón de que promedia 462, con seis hits en 13 turnos al bate, dos de ellos jonrones, un doble, cuatro vueltas anotadas y tres remolcadas.
De por vida, el quisqueyano batea 303 de promedio,con 317 cuadrangulares, 1,211 carreras anotadas y 1,254 impulsadas (la temporada pasada, tras cumplir una suspensión de 80 partidos  por supuesto consumo de sustencias prohibidas, bateó 303, en 80 partidos y 110 turnos agotados, con 10 jonrones, 44 carreras anotadas y 50 remolcadas).
Y es lógico suponer, que esa ausencia del estelar intermedista quisqueyano en la presente campaña, en términos de producción, haya tenido en parte que ver con que los Mets hoy día se encuentren en la cuarta posición del estanding en el Este de la Liga Nacional, con marca de 42-51, a 14 juegos y medio del primer lugar, que encabezan los Bravos de Atlanta, con récord de 57-37.
Como se observa, los Mets, que se esmeraron en estructurar un buen equipo, con el propósito firme de clasificar, han tenido un pobre desempeño y todo hace indicar de que se quedarán fuera.
Canó, empero, que a sus 36 años todavía conserva parte de las condiciones que lo hicieron grande, podría reivindicarse en algo en el supuesto de que logre recuperar terreno a partir de esta segunda mitad, aún cuando el equipo no logre su objetivo y que su proyección, en lo personal, no prometa mucho -se estima que podría terminar con 10 jonrones, 40 anotadas y 37 impulsadas, en 118 juegos y 444 turnos agotados-. Ya veremos.
La muerte de un grande…
El mundo del boxeo está de luto. Ha fallecido el norteamericano Pernell Whitaker, uno de los grandes de todos los tiempos, luego de ser atropellado  el pasado domingo por un vehículo en su natal estado de Virginia.
Whitaker, que al momento de su muerte contaba con 55 años de edad, entre sus muchos lauros en una carrera brillante, tanto en el plano olímpico como en el profesional, fue campeón olímpico en 1984 y Panamericano en 1983. En el boxeo rentado fue cuatro veces campeón del mundo en pesos diferentes -ligero, welter junior, welter y mediano junior-.
En 17 años de carrera, se enfrentó y venció a los mejores de su época, incluidos hombres de la talla del africano Azumah Nelson, James -Buddy-McGirt, y a los mexicanos José Luis Ramírez y Jorge -Maromero-Páez, entre otros.
Frente al astro Julio César Chávez logró un empate muy discutido en 1993, en un veredicto en el que no pocos estiman, le quitaron la pelea, en pleito por el campeonato welter que ostentaba para la época. Frente a Oscar de la Hoya perdió cerrada decisión y ante  el boricua Félix -Tito-Trinidad, ya en declive, cayó por puntos.
En el 2007 fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo con sede en Canastota, Nueva York.
Su grandeza, no obstante, estribó en su excelente y exquisito boxeo, su tecnicismo y maestría defensiva. Whitaker, de guardía zurda, era un mago del ring, con una velocidad meteórica de manos y piernas y tenía un corazón más grande que su pecho. Su marca quedó en 40 victorias, 17 nocauts, cuatro derrotas y un empate. !Descanse en Paz! PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:César Cedeño, quien brillara con los Astros de Houston, fue el primer dominicano en batear para el ciclo (cuadrangular, triple, doble y sencillo) en Grandes Ligas. Lo logró el 2 de agosto de 1972, con los Astros.!Suena la campana! !Climmp!

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