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José Alfredo Espinal
Caribbean Digital
SANTIAGO, República Dominicana.- Soy periodista porque Dios me dio la oportunidad de nacer, soy periodista porque Dios me ayudó a estudiar una carrera universitaria, soy periodista porque Dios me ha permitido ejercer la carrera en algunas empresas y medios de comunicación del país y el extranjero, así como en mi propio medio de comunicación.
Es decir, mi profesión se la debo a Dios, de manera particular.  Algunos amigos y relacionados han hecho aportes valiosos para nuestro desarrollo como profesional. Por lo tanto, mi carrera es lo único que cuando muera llevaré  conmigo. Las riquezas, el orgullo, las diatribas, el egoísmo, la hipocresía, la arrogancia y la envidia no caben en mi persona.
Soy un periodista que hago todo lo posible por hacer bien mi trabajo. Me esfuerzo cada día por ganarme el sustento de mi familia y mantener mi dignidad en base al trabajo serio y honrado.
He pagado el precio y lo seguiré pagando, porque por más que traten de herirme, que blasfemen en mi contra y pongan zancadillas, podrán causar en mi alguna situación de crisis, pero jamás podrán doblegar el compromiso que he hecho conmigo mismo de ser un profesional  honesto e íntegro en todo el aspecto de mi vida.
Sé que tengo defectos y muchos, pero las virtudes que Dios me ha otorgado las quiero aprovechar en mi vida, ayudando a los demás desde diferentes ámbitos. No se trata de vivir la vida simplemente como un simple mortal con bonanzas personales y arrogancia social, sino de que nuestra existencia aquí vaya un poco más allá de nuestras expectativas como seres humanos.
Si no tenemos sensibilidad, si no somos capaces de buscar soluciones en vez de discordia, si no pensamos en el prójimo, si no somos solidarios y sobre todo, si no somos temerosos del Poder de Dios, por más que estudiemos y por más especialidades y diplomados que realicemos, por más cargos que podamos ocupar en un momento determinado y por más fama y fortuna que tengamos, nunca podríamos ser buenos periodistas, mucho menos podríamos ser mejores personas.
Mis felicitaciones a los periodistas, graduados o no que ejercen el periodismo y la comunicación social con dignidad, compromiso social y respeto por los demás.