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Ramón Martínez.
POR RAMON MARTINEZ
rmhalcon7@hotmail.com

               En la pasada campaña,  Miguel Vargas Maldonado cometió  grandes errores;  después de su derrota el odio contra 
     Hipólito lo cegó- olvidando que después de un hoy tormentoso viene un mañana- segundo en su venganza contra Mejía se     fue quedando sólo y el peor error que puede cometer un político es “abandonar” a la estructura interno que lo apoyó.

NUEVA YORK.- Finalmente la bomba política que se incuba cada cierto tiempo en el Partido Revolucionario Dominicano estalló.  El veneno y destrucción de esta explosión ahora han tocado los grupos que encabezan Miguel Vargas  Maldonado e Hipólito Mejía y también a muchos perrredeístas que siempre han querido cambios, tanto en esa entidad como en todo el país.

Ramón Martínez.
Pero a nadie debe sorprender lo que esta ocurriendo a nivel interno del partido del Jacho prendio, ahí no hay un real líder o una línea programática que se aplica o se respeta.

El capítulo perredeísta, que está dividido entre traiciones, fraudes, expulsiones, torpezas y descrédito entre sus dirigentes de  más renombre se viene repitiendo desde la fundación de esa corporación política hasta la fecha.

Hoy la novela de mal gusto entre el mundo perredeísta la protagonizan de manera negativa los grupos que encabezan y por mucho tiempo Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado. A prima face quien lleva las perder es el criticado presidente del Partido blanco, quien con la edad que tiene no ha asimilado que en política hay duros buenos y malos y; muchas veces la víctima de hoy es el ganador de mañana.

Al igual que la mayoría de los funcionarios de alto rango del actual gobierno, Miguel Vargas Maldonado, es una persona que tiene poder económico  para ser presidente de la República Dominicana en “buena lid”.

Igualmente posee una incalculable fortuna económica que en nuestro país le puede permitir comprar el boleto que lo puede convertir en el dueño del primer despacho del palacio nacional.

De todos es conocido que Vargas Maldonado es más empresario que político; nace como figura politica en un partido que en los últimos 20 años es la primera fuerza de oposición y que por lo tanto es una de las vías mas cómoda que lo puede llevar a cristalizar su gran deseo: ser presidente de Dominicana.

Además Vargas Maldonado tiene conexiones que de una u otra  forma  influyen en la colocación de presidentes, sin importar que convenga o no a los mas de 6 millones que viven en la pobreza y por debajo del limite de la indigencia.

Tiene capacidad para en los negocios sacar grandes beneficios que lo han convertido en uno de los hombres mas poderosos de la nueva generación de ricos que ha surgido en el país.

Pero a Miguel Vargas Maldona lo que que le sobra en materia economica le falta en Paciencia Politica y esto no es  bueno para su gran ambición de ser presidente.

Asimismo, yerra en llevarse tanto de ciertos seguidores o estrategas que aportaron gracias a sus fortuna a ganar la nominación presidencial que “obtuvo” en el 2008  y; para completar aplica sin pensar  sus errados instintos politicos.

La retaliación política que ha estado fomentando contra Hipóltio Mejía,- de quien tiene la firme creencia de que le ganó en la pasada convención perredeísta  en base al fraude-  y parte de la cúpula perredeista le esta saliendo muy cara.

En la pasada campaña,  Miguel Vargas Maldonado cometió  grandes errores;  después de su derrota el odio contra  Hipólito lo cegó- olvidando que después de un hoy tormentoso viene un mañana- segundo en su venganza contra Mejía se fue quedando sólo y el peor error que puede cometer un politico es “abandonar” a la estructura interna que lo apoyó

En este momento, y por no sumarse a la campaña  del candidato presidencial del Partido Blanco  su barco está “haciendo agua” y lo peor  sin un salvavida que  pueda mantener a flote la bandera que flota como aspirante presidencial.

En el Partido Revolucionario Dominicano, no quieren a Miguel Vargas Maldonado, inclusive en parte de la opinión pública se siente el apoyo para  que este dirigente esté ubicado en la acera del frente, y esto no es bueno para sus aspiraciones personales.

Lo peor de todo esto, que aunque Miguel Vargas Maldonado siga con el cargo de “presidente” del Partido Revolucionario Dominicano, su futuro como dirigente no es  halagueño debido a que importante parte de la cúpiula perredeísta, incluyendo gran parte de la base  no quiere saber de él y lo más amargo para sus planes es que   no puede llevar su liderazgo o fortuna al Partido de la Liberación Dominicana, o el Partido Reformista Social Cristiano, entidades que tiene dirigentes que se han hecho ricos en base al Estado   y saben como hacer política.

En fin, – aunque siempre vendrá un mañana y en politica nada es lineal- por el momento  Miguel Vargas Maldonado se está quedando sin barco donde ondear su bandera y llegar a  puerto seguro, que para él es el palacio nacional.

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