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Fue un día muy activo, en que los parientes Espinal-Durán compartieron tradiciones y anécdotas familiares.

Tony Rodríguez

 Especial/Caribbean Digital

 

SANTIAGO RODRIGUEZ.- Conservando el espíritu de unión familiar con que sus troncos Pedro Espinal y Ana Durán, formaron la estirpe, en la sencillez del campo, con valores cristianos y de honestidad, la mística del trabajo y los estudios, y el don de gente, fue celebrado el XXVI encuentro de fraternidad.

Fue un día muy activo, en que los parientes Espinal-Durán compartieron tradiciones y anécdotas familiares.

Reunidos en El Guanal, en la casa en que se asentó durante décadas la familia, los descendientes Espinal-Durán reafirmaron su fe cristiana, al celebrar una misa oficiada por el sacerdote Porfirio Espinal y compartieron un almuerzo en el emblemático lugar de origen.

Pedro María Espinal López y Ana del Carmen Durán Peralta formalizaron el sacramento del matrimonio el 17 de octubre de 1938.

Procrearon once hijos: Juan Antonio (josián), Laura, José Francisco, Porfirio de Jesús, Altagracia, Socorro, Felicia, Antolín, Teresita, Isabel y Josefa.  De estos, dos están consagradas a Dios, Sor Laura es Carmelita de clausura e Isabel pertenece al Instituto Teresiano.  Otro de los descendientes, Porfirio Espinal, es sacerdote y es rector del Seminario Menor Santo Cura de Ars.

Don Pedro nació el 5 de mayo de 1905.  Falleció el 10 de agosto de 1991.

Doña Ana nació el 26 de julio de 1909. Falleció el 2 de julio de 1970.

La descendencia Espinal-Durán alcanza 35 nietos, 60 biznietos y 2 tataranietos.

El propósito de estos encuentros anuales, es mantener viva la llama del amor, la unión y la solidaridad que nuestros antecesores nos forjaron, expresó Yacquelyn Castillo, nieta de Don Pedro y Doña Ana.

Fue un día muy activo, en que los parientes Espinal-Durán compartieron tradiciones y anécdotas familiares, juegos, alimentos, bebidas, sonrisas, abrazos y concordias.

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