Compartir
Rafael Baldayac.

Rafael Baldayac

Especial/Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana.- Con la publicación de esta columna DEPORTIVIDAD : Historias, Anécdotas y Leyendas, de manera periódica, quiero mantener mi hábito de escribir temas que no son comunes en las páginas deportivas de los periódicos, y al mismo tiempo cumplir uno de los deseos más fervientes que he tenido, de convertirme en columnista de este prestigioso medio de comunicación, el periódico La Información, en el cual me inicié como periodista.

Rafael Baldayac.

Muy oportuna, porque de esta manera  aprovecho para celebrar mis 25 años de ejercicio periodístico, desde aquel 24 de junio de 1986, cuando, honestamente lo digo, no sé si por arrojo, osadía o atrevimiento, acepté las dos ofertas de trabajo que se me hicieron, el mismo día de la apertura de los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santiago`86.

Debo confesar, quizás por primera vez, que como periodista tuve un inicio de carrera profesional, sin precedente. Primero porque comienzo cubriendo un evento internacional de esta magnitud, segundo tuve la dicha de ser asalariado de inmediato, pese a la poca experiencia, y tercero asumí la gran responsabilidad y el compromiso de hacer bien el trabajo para dos matutinos de circulación nacional.

Y como si fuera poco,  recibiendo órdenes de distintos jefes, muy exigentes,  Carlos Manuel Estrella, en La Información  y  Héctor J. Cruz, en el periódico HOY. Aprendí de inmediato a batallar con la presión de una redacción y sobrevivir a la ardua jornada del diarismo, terminando de pulimerme siendo pionero en el periódico El Siglo desde su inicio hasta su desaparición.

Con ese fogueo, comencé a ejercer el periodismo deportivo, tras llegar a los medios por iniciativa del veterano don Max Reynoso y la  tutoría del apreciado colega Pappy Pérez, fraternos compañeros, que agradezco a Dios ver puesto en mi camino, y de quienes guardo una eterna gratitud.

Es importante revelar, que aunque no tenía mucha experiencia, quizás un par de meses como colaborador en HOY, tuve la visión de prepararme para este oficio, primero estudiando locución en la Escuela Nacional de Otto Rivera, obteniendo el carnet de la CNEPR, cuando los exámenes eran a nivel nacional en el auditorio de RTVD. En esos días viajaba semanal a la ciudad capital, y aprovechando que ambas academias están ubicadas en el edificio Baquero, de la calle El conde,  me decido a cursar la carrera de periodismo en la Escuela Nacional dirigida por el profesor Adriano De la Cruz.

Es decir que comencé a ejercer la profesión siendo locutor y periodista graduado. Ya para ese entonces con un título de licenciado labora en el campo de salud y luego terminé  mercadeo, egresado en ambas de la PUCMM.

Escogimos el nombre de DEPORTIVIDAD, para esta columna por la novedad del término en el ámbito deportivo. Es un vocablo o expresión poco común que buscamos estrenar, en el día de hoy. La definición general de deportividad es: conducta y actitud  considerada como beneficiosa a los practicantes de deportes, especialmente juego justo, cortesía, espíritu de lucha y gracia o caballerosidad al perder.

El Diccionario Enciclopédico Larousse Vox, 2009, define deportividad como:  Corrección en la práctica de los deportes. Es un comportamiento ético que incluye el cumplimiento de las reglas de juego y hace prevalecer la elegancia de espíritu y respeto para con el contrario sobre el afán de victoria. Cada entrega servirá para recopilar alrededor del deportivismo todas esas interesantes historias, anécdotas, curiosidades y leyendas, muchas de ellas  perdidas en la niebla del tiempo, y hasta ignoradas, por los apasionados al mundo del deporte, en sus diferentes manifestaciones.

Ponemos esta obra de sabiduría en manos de Dios Padre, y esperamos que la misma cumpla su objetivo, aportando un granito de arena a la transformación que demanda el mundo de hoy.

Y en fin, que nos sirva a ustedes a mi, en esta era de la tecnología y la comunicación, para adquirir más cultura, así como mayor y mejor acceso a la fuente del conocimiento.

No hay comentarios

Deja un comentario...