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Tras el primer día funcionando, las tiendas Amazon Go han empezado a mostrar algún que otro punto débil. Uno de ellos es que su sistema de reconocimiento de compra no siempre funciona, y medios como la CNBC se sorprendieron al ver que que al salir de la tienda, a una de sus reporteras no se le había cobrado uno de los productos. ¿La respuesta de Amazon? Que no le importa demasiado.

Gianna Puerini, vicepresidenta de Amazon Go, le ha dicho al medio que este tipo de errores pasa tan pocas veces que ni siquiera se han molestado en combatirlo ni en crear un sistema para que los usuarios puedan avisar. Esto no está mal para cuando tienes una o dos tiendas abiertas de este tipo, pero no hay duda de que puede ser un problema a largo plazo.

Las tiendas Amazon Go están equipadas con un enorme sistema de videocámaras que cubren cada rincón de cada pasillo, y que se combinan con los sensores de peso que hay en las estanterías de los productos. De esta manera, cuando entras las cámaras te identifican y te van siguiendo por la tienda, y cuando los sensores detectan que se ha cogido algo en el sitio en el que estás, lo añaden a tu cesta de la compra para que pagues automáticamente al salir.

Cuando fue a cubrir la inauguración de la tienda, la corresponsal de CNBC Deirdre Bosa‏ se dio cuenta al salir de que Amazon no le había cobrado por uno de sus productos. De alguna manera, el sistema había fallado a la hora de reconocer que había cogido un yogurt de las estanterías, por lo que cuando salió de la tienda no se lo cobraron. La respuesta de Amazon a este medio es la que hemos dicho, básicamente que es algo tan raro que no les importa demasiado.

Si a Amazon no le importa puede ser por varias razones, desde porque realmente confían en su algoritmo de detección de compra hasta porque simplemente se pueden permitir extraviar algún que otro producto de vez en cuando. En cualquier caso, está claro que su modelo actual despierta algunas dudas sobre hasta qué punto es aplicable al “mundo real”.

¿Unas tiendas preparadas para el mundo real?

Amazon confía en que su sistema sea lo suficientemente acertado como para que este tipo de errores, como el de no detectar un producto que se ha comprado, sólo sucedan de vez en cuando. Pero hay que tener en cuenta cómo son los usuarios, y que si saben que es posible burlar al sistema seguramente se empiecen a buscar formas de hacerlo.

Esto quiere decir que, aunque se muestren confiados, si quieren ampliar este tipo de tiendas van a tener que fijarse bien en los fallos y en cómo solucionarlos, ya que al final son muchos los usuarios que intentarán burlar su seguridad.

Otro planteamiento sorprendente es su confianza casi ciega en los usuarios. Desde la empresa aseguran que la mayoría de las personas no son ladrones de tiendas, y que su sistema está diseñado para la mayoría de las personas. Pero queda por ver hasta qué punto Amazon está pecando de ser demasiado optimista, y eso sólo se puede comprobar según vayan abriendo más tiendas.

Sobre todo de cara a empezar a abrirlas en determinados países. Por ejemplo, España lleva tiempo en la lista de países europeos con mayor índice de hurtos en tiendas, ¿realmente sería factible para Amazon abrir este tipo de tiendas aquí?

En cualquier caso, es precisamente para responder este tipo de preguntas que ayudará el haber abierto sólo una de estas tiendas. Podemos entenderlo casi como una fase beta en la que Amazon podrá ver qué cosas fallan y solucionarlas antes de seguir abriendo más tiendas similares.

En Xataka | Así funciona la primera tienda física de Amazon sin cajas y (casi) sin empleados

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