Compartir
David Ortiz. Archivo.

Caribbean Digital

OAKLAND (De MLB.com).-   El camerino de los Medias Rojas estuvo mayormente tranquilo luego de la derrota del miércoles 3-2 ante los Atléticos de Oakland. Pero la acción en el teléfono de David Ortiz aportó una indicación de que por lo menos algo especial sucedió.

David Ortiz. Archivo.

Ortiz despachó el jonrón No. 400 de su carrera en la parte alta del cuarto episodio. Y los amigos de Big Papi de alrededor de la liga –y son muchos- se comunicaron vía texto o verbalmente.

“Oh sí, mi teléfono está todavía retumbando”, dijo Ortiz. “Yo diría que 30, 40 (mensajes), algo así. Todavía están llegando”.

Su batazo por la raya del bosque derecho, el cual vino contra el derecho de los Atléticos, A.J. Griffin, empató el juego a 1.

“Fue una buena situación para empatar el juego”, dijo Ortiz. “Un montón de gente estaba esperando eso. Fue algo muy excitante”.

Poca gente podía esperar eso cuando los Mellizos de Minnesota despidieron a Ortiz después de la temporada de 2002, y cualquiera podía haberlo firmado. Los Medias Rojas fue el equipo que mostró la iniciativa, y desde entonces han estado recibiendo los beneficios.

“El fue un tipo que rebotó un poquito durante un tiempo y luego fue a Boston y encontró un hogar –es una historia inspiradora”, dijo el jardinero Brandon Moss, de los Atléticos, quien llegó a jugar con Ortiz en Boston. “Usted observa la carrera que terminó teniendo, y éste no es su último año. El es una persona asombrosa, y divertido de ver bateando, sea que juegues con él o contra él”.

Cuando Ortiz cruzó el plato, recibió un abrazo de parte de Adrian González, quien estaba en el círculo de espera. Dustin Pedroia y Cody Ross estuvieron entre los primeros jugadores en felicitarlo en el primer escalón de la cueva.

“Fue impresionante”, dijo Ross. “Parece que en cada lanzamiento tenía la oportunidad de hacerlo. Tan pronto estuvo en el aire, fue una sensación de alivio, para él, especialmente quitarse ese peso de sus hombros. Estoy muy feliz por él y orgulloso”.

Cuando Ortiz llegó al plato de nuevo en el sexto, el anunciador público de los Atléticos informó a la concurrencia que Ortiz había conectado su No. 400 en su previo turno al bate. La concurrencia le dio una ovación de pie.

“Sí, eso estuvo muy bien”, dijo Ortiz. “Estás jugando en la ruta y logras hacer algo como eso en la ruta y la gente lo aprecia. Esto simplemente te dice de la manera como va el juego en estos días. Fue una buena muestra de aprecio”.

Ortiz se convirtió en el 49no jugador de las Ligas Mayores en alcanzar el estadio de 400 jonrones y el 21er zurdo en hacerlo.

Big Papi, quien está en su 10ma temporada con los Medias Rojas, es uno de ocho jugadores activos en pegar 400 jonrones.

Ortiz ha sido uno de los jugadores más amados en la historia de los Medias Rojas, gracias en parte a sus oportunas hazañas en ruta a campeonatos en la Serie Mundial en 2004 y 2007, así como a su gregaria personalidad.

A la edad de 36 años, Ortiz está teniendo una de sus mejores temporadas en general. El jonrón del miércoles fue su 22do de la campaña.

Ortiz es el primer jugador en pegar el No. 400 en un uniforme de Boston desde que Manny Ramírez logró la hazaña en 2005.

No hay comentarios