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Presidente electo, Danilo Medina. Archivo.

Caribbean Digital

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-Si el presidente electo, Danilo Medina, quiere tener éxito, tendrá que gobernar con un gabinete ético, capaz y novedoso, afirmó la politóloga Rosario Espinal.

Presidente electo, Danilo Medina. Archivo.

“Tiene que haber un componente importante, novedoso”, apunta la catedrática de Temple University de Filadelfia, porque a su juicio “el PLD (Partido de la Liberación Dominicana) no puede gobernar con la misma gente”.

Advirtió que Medina tiene que entender que la tensión del 17 de agosto tras la toma de posesión es que la gente espera un gabinete diferente.

Entrevistada en “De la semana”, que dirige Pablo McKinney, Espinal señaló que si Medina se equivoca con el mensaje que envía a la nación con el gabinete, “va a pagar un precio muy alto” porque él no es Leonel Fernández.

“Leonel es un seductor político, le perdonan muchos pecados, por su seducción. Danilo Medina es una especie de tecno político. Su fuerte son las políticas públicas, la estrategia. Ese es el fuerte”, explicó.

Espinal agregó que el presidente electo “tiene que articular su proyecto de gobierno, incluidos sus funcionarios, en torno a eso.  Si él quiere tener éxito, el tiene que demostrarle a la población lo que va a hacer, cómo lo va a hacer, con quién lo va a hacer y qué logro obtuvo”.

La experta expuso que las principales firmas encuestadoras predijeron casi con certeza el resultado de las elecciones, aunque admitió que hubo “los mismos problemas de cada elección” que a su juicio son parte del “mercantilismo político dominicano que es muy extendido”.

Expresó su esperanza de que “quizás alguna ley en el futuro, que le de poder a un organismo electoral neutral, imparcial e independiente tal vez pueda controlar eso. Pero mientras esas cosas no existan lamentablemente aquí se verá clientelismo, repartición, compra de cédulas, todas esas cosas que mencionan”.

La experta consideró que lo más importante para tener unas elecciones sin perversiones es que el liderazgo nacional decida que “aquí no va haber tigueraje político”, porque aprobar leyes para no respetarlas no va a tener ningún resultado positivo.

Espinal dijo que no está muy segura de que esos cambios puedan darle por ahora en el país porque el PLD tiene mucho poder y no va a estar muy interesado en ellos, no hay un empresariado y un movimiento social capaces de poner la presión necesaria para provocarlos y el partido de la oposición, el PRD no cuenta con fuerza parlamentaria suficiente en cantidad y calidad para garantizarla.

Al analizar la amenaza de crisis postelectoral, la socióloga expuso que eso no se materializó porque la diferencia de votos fue de cerca del 4%, pero si hubiese sido de menos de uno por ciento el país habría llegado a un gran problema porque la Junta Central Electoral, a pesar de sus avances tecnológicos, está “muy desbalanceada” políticamente.

Criticó el protagonismo de los jueces electorales que se consideran casi el Presidente de la República el día de las elecciones, mientras que en los demás países nadie conoce a los miembros del tribunal electoral.

“Pero además, aquí se crea un Tribunal Superior Electoral que yo no se para qué… será para ir a eventos recreativos. A cuatro años (de las elecciones)  que va a hacer un tribunal electoral que ganan un sueldo, que tienen un vehículo, que les dan dinero de representación, que tienen secretarias y asistentes, y un local. ¿Qué van a hacer? Yo no se”, puntualizó Espinal.

Situación del PRD

La catedrática de Temple University, de Filadelfia, señaló que “el PRD no tiene escapatoria: tiene que pasar por un proceso de reajuste después del proceso electoral y de reacomodamiento  de su liderazgo”.

Probablemente va a ser duro porque hay dos dirigentes que pugnarán por el liderazgo partidario: Hipólito Mejía y Miguel Vargas.

Analizando las opciones de Mejía, la doctora Espinal considera que tiene tres caminos: dejarle el campo libre a Vargas, lo que duda; que el ex presidente mantenga su fuerza, trate de despojar a Vargas del ritual presidencial del PRD y busque una nueva postulación.

Apuntó que una nueva postulación de Mejía “no sería lo mejor para el PRD, pero está abierta esa posibilidad” porque a pesar de su edad hay el precedente de que Joaquín Balaguer se postuló en el año 2000 con más de 90 años.

A juicio de Espinal, la tercera opción de Mejía es usar su fuerza para promover una nueva figura política en el PRD, que si se descarta a Vargas, podría ser Luis Abinader que sería lo más lógico.

“Pienso que él (Hipólito) es el líder del PRD que convoca, que genera energía política, que moviliza a la gente, que tiene reales adeptos y seguidores”,  mientras que “ahí (en el PRD) hay líderes importantes que no van a apoyar a Miguel Vargas jamás”.

La doctora Espinal manifestó que Vargas tratará de “defender su cuota de poder en el PRD” y pronosticó que dispondrá de “muchas bocinas” que ya lo están defendiendo.

Fuente: Acento.com.do

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