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Bandera de Cuba. Archivo.

Caribbean Digital

LA HABANA, (AP). – Desde comienzo de año hasta la fecha y al calor de una reforma migratoria se incrementaron en un 35% los viajes de cubanos al extranjero y el mayor problema para las salidas es ahora la falta de visado de otros países.

Bandera de Cuba. Archivo.
Bandera de Cuba. Archivo.

“Todo ha transcurrido normalmente”, expresó el coronel Lamberto Fraga, de la Dirección de Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior durante una conferencia de prensa en una suerte del balance del proceso.

Fraga salió al cruce de pronósticos sobre una avalancha de cubanos viajando al exterior luego de que en enero se produjo un cambio radical en las leyes migratorias cubanas y se eliminó un muy criticado permiso de salida exigido por las autoridades a sus nacionales.

Según Fraga al 23 de octubre se habían realizado 226.877 viajes de cubanos al extranjero, un 35% más que en las mismas fechas que el 2012, cuando todavía no se había flexibilizado el proceso.

La normativa entró en vigor el 14 de enero y entre sus puntos más sobresalientes estuvo la eliminación del requisito del permiso de salida –o la popularmente llamada tarjeta Blanca– y la obligatoriedad de presentar una costosa carta de invitación.

Además se permite a los ciudadanos quedarse hasta 24 meses afuera del país sin dar explicaciones y sin perder sus derechos políticos y sociales como educación y salud gratis.

Entre los viajeros, el 27,4% va a Estados Unidos, el 13% a México y el 9,3% a España, comentó el funcionario.

“La obtención de la visa es la causa la principal que limita las salidas de los cubanos”, manifestó Fraga.

Cubanos que solicitaron visas recientemente en los consulados en la isla aseguraron que había un incremento de los requisitos exigidos y una mayor negativa, según incluso reportaron medios de prensa locales.

El 58% de los que viajaron ya regresó al país y el 14% no supera los 30 días en el exterior, mientras que repitieron salida al exterior unos 24.000 cubanos.

Paralelamente, agregó el funcionario, los dos grupos de edad con mayor participación en los viajes son de personas entre 41 y 50 años (24 y entre 51 y 60 (20%), los jóvenes menores de 18 ocupan el (6,1%).

Además unos 3.300 personas que habían emigrado o vivían afueran han solicitado volver a residir en su isla.

“Los indicios de los que emigran tienen valores menores”, comentó Fraga “En cuanto tienen residencia (en otro país) comienzan a viajar a Cuba, en particular los llamados refugiados por Estados Unidos”, expresó Fraga.

Fraga reconoció la paradoja de debido al conflicto político de cinco décadas con Estados Unidos, los cubanos que llegan allá tienen facilidades y tratamiento como refugiados, pero una vez que logran la residencia viajan de visita a la isla. Se supone que “refugiados son personas perseguidas”, indicó.

Actualmente un cubano puede ir a Estados Unidos obtener allí su residencia en un año y como no tiene obligación de regresar a la isla sino hasta los 24 meses mantiene los beneficios en ambas naciones.

Líderes en La Florida pidieron últimamente revisar la Ley de Ajuste Cubano, la norma de la década de los 60 que ofrece beneficios a los emigrados de la nación caribeña que no aplican para nacionales de otros países pues los considera refugiados políticos y no económicos.

Fraga reconoció que la política migratoria en Cuba estaba fuertemente influida por la disputa con Estados Unidos –a la cual la isla acusa de fomentar las salidas para luego usar políticamente el tema–, que mantiene sanciones a la isla presionando por un cambio de sistema.

Estamos “buscando la normalización de este fenómeno, aunque no cambie la política migratoria de Estados Unidos, nosotros sí vamos a seguir normalizando la de nosotros”, manifestó Fraga.

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