José  Ramírez. Archivo
Por Domingo Hernández
José  Ramírez fue una especie de “revelación”el año pasado dentro del béisbol de las Grandes Ligas.
El dominicano se convirtió en uno de los bateadores de mayor producción en la Liga Americana e incluso podría decirse que en todo el béisbol, a niveles tales, que su nombre se bailoteó para el premio de Jugador Más Valioso del nuevo circuito.
Y si bien no ganó el galardón, por lo menos logró sacar algunos votos.En aquella ocasión el   criollo bateó para un respetable 318 de promedio, con 29 cuadrangulares, 107 carreras anotadas y 83 remolcadas.
El fue artífice de muchas de las victorias de los Indios de Cleveland y se convirtió en uno de los bates  clave y de mayor respeto dentro de la alineación de la tribu.
Este año, el nativo de Baní ha demostrado que lo que hizo la temporada pasada no fue casualidad. En la presente estación,Ramírez incluso lleva un ritmo en cierto modo superior al que registró para la fecha en el 2017.
Hasta ayer, sin el juego de anoche ante los Mellizos de Minnesota, Ramírez exhibía promedio de 300,  y lideraba las Mayores en jonrones (33), bases robadas (26), y en extrabases(65).
Además, es segundo en WAR (7.4) y bases por bolas recibidas (74), tercero en OBP (.410), remolcadas (83) slugging (.619) y OPS (1,039)y se coloca como quinto a vueltas anotadas (78).
Cabe recordar, que ya en el 2016, Ramírez comenzó a dejar entrever su clase como jugador, al terminar con promedio de 312, con 11 vuelacercas, 84 carreras anotadas y 76 impulsadas, en los 152 juegos en que vio acción y los 565 turnos que agotó.
El estelar antesalista, de apenas 25 años de edad, se ubica como el mejor bateador latinoamericano en estos momentos, conforme a la clasificación de los expertos, y va por el “carril de adentro”, en procura de ganar la codiciada distinción de Más Valioso de la Liga Americana.
Como se observa, todo hace indicar de que Ramírez va camino a consolidarse como un jugador élite dentro del béisbol grande, en apenas su quinta temporada.
Todo va a depender en gran medida, no obstante, de que pueda mantenerse saludable  y a la vez logre conservar la impresionante producción ofensiva que ha registrado en los últimos años, muy en especial en lo concierniente al  2017 y en este 2018. No lo pierdan de vista, pues todavía no ha explotado todo el potencial que atesora, en razón de su juventud y el escaso tiempo que lleva en la Gran Carpa. Promete seguir dando de que hablar…PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:Julián Javier, para muchos el mejor segunda base que ha dado el béisbol dominicano en toda su historia,fue el tercer jugador nativo en debutar en Grandes Ligas. Ocurrió el 28 de mayo de 1960, con los Cardenales de San Luis. !Suena la campana! !Climmp!

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