Compartir

El 9 de noviembre de 2004 aparecía en escena Firefox 1.0, un navegador web que planteaba por fin la esperada alternativa al entonces omnipresente Internet Explorer. Trece años después tenemos con nosotros Firefox Quantum (Firefox 57), un desarrollo que ahora se enfrenta a un enemigo igualmente poderoso llamado Google Chrome.

¿Cómo quiere ganar Firefox Quantum la batalla de los navegadores? Pues con un nuevo diseño y una nueva arquitectura interna que lo hace más rápido y más ligero en recursos que nunca. Llevamos dos meses trabajando con Firefox 57, y las conclusiones coinciden con nuestras primeras impresiones: deberíais probarlo, porque este Firefox va a dar mucha guerra.

Mucha historia detrás

Cuando Mozilla lanzó la primera versión de Firefox lo hizo sabiendo que aquello tenía futuro. Llevaban cerca de dos años trabajando en Phoenix, cuya versión 0.1, aún disponible para descarga, sigue funcionando (con limitaciones, como el soporte de tráfico HTTPS) en Windows y Linux.

Xatakaphoenix Podéis descargar y tratar de usar Phoenix 0.1, la primera versión de lo que sería Firefox (botones muy de GNOME, por cierto), aunque seguramente no podáis navegar por la mayoría de páginas actuales debido al soporte de TLS y del protocolo HTTPS.

Cuando los responsables de Mozilla eligieron aquel nombre lo hicieron con mucha intención: quisieron dejar claro que este desarrollo era como el ave fénix que resurgía de las cenizas del legendario Netscape. Eso sí, tuvieron que cambiar la denominación ante los posibles litigios con el fabricante de BIOS del mismo nombre.

Netscape no pudo ganarle la batalla a Internet Explorer, pero Phoenix y sobre todo Firefox llegaron en el momento justo. Internet Explorer comenzaba a mostrar signos peligrosos: apenas evolucionaba en la adopción de nuevos estándares web, se estaba volviendo pesado y anticuado, y sus agujeros de seguridad iban apareciendo con cada vez mayor frecuencia (e importancia).

Firefox Nyt El anuncio a doble página en el prestigioso The New York Times del lanzamiento de Firefox 1.0 fue toda una declaración de intenciones.

Aquel lanzamiento inicial en noviembre de 2004 fue todo un acontecimiento que incluso tuvo protagonismo en The New York Times, donde Mozilla contrató una campaña con un anuncio a doble página que fue algo inaudito para la época. El proyecto Open Source mostraba sus cartas y dejaba claro que ofrecía una alternativa muy interesante a Internet Explorer.

Siguiendo a Chrome a distancia

A partir de ese momento el avance fue imparable. Las versiones se iban sucediendo pero de forma mucho más pausada que en los últimos tiempos: Firefox 1.5, Firefox 2 y Firefox 3 aparecieron en noviembre de 2005, octubre de 2006 y nada menos que junio de 2008. Los cambios se fueron sucediendo y los motores de renderizado (Gecko) y JavaScript (SpiderMoney, TraceMonkey), y en marzo de 2011 veíamos la última versión de Firefox 4, una que ya convivía con el cada vez más popular Google Chrome que había aparecido en 2008. Ahí empezaron a cambiar las cosas.

Statcounter Browser Ww Monthly 200901 201710 Los datos de Statcounter Global Stats muestran el crecimiento imparable de Chrome desde su nacimiento. Firefox, que logró por fin superar la cuota de Internet Explorer a finales de 2015, no resistió el atractivo del navegador de Google.

De hecho Google había logrado ganar a Mozilla con su propia estrategia: un navegador que nacía con la velocidad y la ligereza como principales argumentos, y que además conquistaba a los usuarios por su interfaz, simple y efectiva. La concepción de su arquitectura, con el paralelismo y el aislamiento e independencia de cada pestaña (que era considerada como un proceso separado), le dio a Google una ventaja competitiva con la que Firefox tardó en poder competir.

Chrome

Eso hizo que en Mozilla decidieran asumir ese ritmo frenético de actualizaciones que Google había puesto de moda. De una gran versión al año (al menos, en lo que se refiere a la numeración) pasamos a tener muchas más gracias al ciclo “Rapid Release” que adoptó Mozilla, que quería demostrar que no estaba cruzándose de brazos. Las versiones se sucedía, pero en Firefox no lograban detener el goteo de usuarios que se pasaban a Chrome, que iba aumentando su ventaja sin parar.

Esa ventaja es precisamente la que en Mozilla buscan reducir con Firefox Quantum, el nombre en clave de Firefox 57. Este navegador llega con una concepción renovada tanto en su interior como en su exterior, y la idea es clara: darle la vuelta a la tortilla y volver a crecer en cuota de mercado.

¿Por qué deberías probar Firefox Quantum?

En nuestras primeras impresiones de Firefox 57 (Firefox Quantum) ya hablamos en profundidad de los cambios que nos encontraríamos con la versión final de este desarrollo, que es nuevo tanto por fuera como por dentro.

Firefox Quantum1

Es precisamente en este periodo de dos meses desde aquellas pruebas iniciales cuando hemos podido comprobar que efectivamente Firefox Quantum está preparado para plantarle cara a Google Chrome. Deberías probarlo, y estas son las razones:

  1. Trabaja en paralelo: el nuevo motor de renderizado, llamado Servo, aprovecha todos los núcleos de proceso de tu CPU, así que trabaja en paralelo y hace que sobre todo si trabajas con varias pestañas esa nueva filosofía permita que todo vaya más rápido y más suave.
  2. Cada pestaña, un proceso (más o menos): el proyecto Electrolysis es otro de los componentes clave del nuevo Firefox Quantum, que adopta un modelo similar (pero no idéntico) al de Chrome y considera cada pestaña como un proceso separado, pero dividiendo toda la gestión en cuatro grandes procesos que como indican los responsables de Mozilla permite gestionar multitud de pestañas de forma óptima, algo que, atención, es incluso más importante en dispositivos móviles, donde Firefox Quantum también está disponible, por supuesto. Como explica Lin Clark, una de las desarrolladoras de esta nueva versión, hay aún más elementos implicados en esa nueva gestión de los procesos.
  3. Nuevo look: también hay cambios en el aspecto visual del navegador, que tiene menús más simples y mejor organizados y que además permite optar por usar la barra de direcciones como barra de búsqueda si así lo deseamos. La personalización, eso sí, por bandera, porque en Firefox el menú “Personalizar” nos permite cambiar todo tipo de parámetros visuales y reorganizar elementos y botones de esas barras y menús de la interfaz del navegador.
  4. Extensiones: otro de los cambios cruciales en la nueva versión es hacia las llamadas WebExtensions, un nuevo tipo de extensiones o complementos que hacen que Firefox pueda gestionarlas aprovechando esa nueva arquitectura. Aquí, eso sí, debemos ser pacientes, porque puede que algunas de las extensiones que utilizábamos en versiones antiguas de Firefox aún no estén preparadas para hacerlo en Firefox Quantum.
  5. Privacidad, velocidad y consumo de datos: como explican los repsonsables de Mozilla, la tecnología Tracking Protection de Firefox bloquea las peticiones de los dominios que monitorizan nuestra actividad en la web, y según sus estudios el navegador reduce en un 67,5% las cookies HTTP durante las visitas a los sitios web. Eso tiene otro beneficio asociado: todo va más rápido (un 44% más) porque se cargan menos cosas, y además consumimos menos datos (un 39% menos) gracias a ese bloqueo de scripts y cookies.

Firefox Quantum estará disponible a lo largo del día de hoy en el sitio web oficial de Firefox, pero si tienes prisa ya puedes descargar esas versiones finales en el repositorio web que Mozilla ya tiene listo desde hace unas horas.

Imagen | DeviantArt
Más información | Mozilla
En Xataka | Chrome ha ganado la batalla, pero no la (verdadera) guerra

Fuente de noticia

No hay comentarios

Deja un comentario...