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Mario Díaz

Por Mario Díaz

Especial/Caribbean Digital

 

Y por fin llegó la noche del III Festival Nacional de los Cantautores, el sábado 18 de mayo recién pasado. La tarde se alimentó con bastante lluvia, pero la tanda nocturna nos prestó sus estrellas para iluminar desde el firmamento el talento y el prestigio reunido en La Yuca Caliente, entre artistas, invitados especiales y el selecto público asistente al concierto.Mario Diaz

Hubo cierto retraso, por inconvenientes con el equipo de sonido, pero, en gran medida gracias a la intervención de JC Lauren, finalmente llegaron las palabras de bienvenida, agradecimiento y salutación, que magistralmente regalaron los presentadores Miguel A. Rivera, expresidente de la Asociación de Cronistas de Arte de la República Dominicana (ACROARTE) y la joven y talentosa profesional terrenera Maricela Meier.

Entonces le tocó abrir el concierto al cantautor dajabonero Rafael Sosa, quien, guitarra en mano, cantó un fusón que posee un estribillo de esos con los que el público se mezcla y fulmina la solemnidad para convertir el lugar en un mar de alegría, al compás de “Waca cataca”. Todos coreamos esa canción y luego Rafa nos flechó el alma con su exitosa bachata “Llámame”. La gente no se contuvo y arrancó a bailar, mientras el coro repetía el título de la obra, nominada al Casandra 2011 como “Bachata del Año” y que fue todo un suceso musical en la voz de Raulín Rodríguez.

A seguidas llegó el turno del cantautor puertoplateño Henry Ulloa, quien empuñó la guitarra y descargó “Juan Cadenas”, una canción desgarradora cuyo epílogo es una madre que, a pesar de la vida cuestionable de su hijo, no renuncia ni a su calidad de madre ni al amor que le tiene a su vástago. Nos dejó petrificados y el asunto alcanzó su máxima potencia cuando Henry, dueño de una voz almibarada, se despidió con su conocida bachata “Samaritana”, que popularizó Alex Bueno.

Entonces surgió el constancero Raúl Ross, quien echó manos a sendas pistas, disparando “Mariposas” (original de Edwin Encarnación, quien de incógnito estuvo tomando fotografías para plasmar la historia del Festival y para el videoclip que realizará con la canción del cierre), canción cuyos aleteos abarcaron todos los rincones a través de la potente y afinada voz de este joven y fornido cantautor, que se despidió con otra bachata, composición suya, “Sin tu presencia”, ambas con arreglos de JC Lauren. El público quedó sorprendido por la calidad de este talentoso artista cibaeño.

El público, con una abrumadora cantidad de féminas, recibió también con mucho entusiasmo precisamente a JC Lauren, que abrazó su guitarra y pareció por igual acariciar el alma de los enamorados con dos de sus más hermosas composiciones, una de ambas “No sé si es tu cara” y la otra recién salida del horno, “Tú y nadie más”. JC demostró una vez más la calidad de su canto y de sus composiciones. Él siempre trae algo bajo de la manga para invitar a la sorpresa.

La tarima quedó a la disposición del autor de estos párrafos, me aferré a la guitarra y a mi mente arribaron “¡Cuánta Vida!”, que me grabó Sergio Vargas a ritmo de merengue, y “Frutos”, sin quizás la canción que ha marcado mi carrera musical. A pesar de disculparme por tan corta presentación, para ceder mayor espacio a otros cantautores, debí complacer al coro (encabezado por Laura, la esposa de Guido Castiello, propietario de La Yuca Caliente) cantando un leve popurrí con las salsas “No soy automático”, “Voy a escarbar tu cuerpo” y “He vuelto”.

A seguidas, me tocó retornar a la palestra, pero ahora para acompañar a guitarra a mi hermano menor y también cantautor, Aquiles Díaz, quien, con su estilo jovial puso a los presentes en salsa, con sus composiciones “No la nombren”, popularizada por José Alberto (El Canario) y el curazaleño Boy Thode, y “Para ser real”, que difundió el boricua Luisito Carrión. Por cierto, esa noche celebrábamos el onceno cumpleaños de su hijo Justtin Samuel, como lo anunció Rivera.

Ennio Marchetti, presidente y fundador del Festival Nacional de los Cantautores, subió a tarima, tomó la guitarra e interpretó una canción social titulada “Yo trabajo en la mina”, que trata de un obrero minero que defiende los recursos de su país, y de inmediato cantó una de sus composiciones de corte romántico (“Mil burbujas de ti”) que retrata el amor libre entre parejas, sin la formalidad matrimonial y sólo con el compromiso del amor, obviamente dedicado a su amada Luchy.

La presencia de los alemanes Christiane Koen y Colmar-Andreas Serra es sinónimo de Dúo Bossandó, binomio que acaparó la atención del público y de los propios cantautores, por la hermosa voz de ella y la maestría de él en el dominio de la guitarra. Con dos canciones colmaron el ambiente de bossa nova, admiración y respeto. ¡Cuánta calidad en estos dos artistas!

La euforia del público llegó a un grado en que Laura de Castiello fue hasta donde yo estaba sentado al lado de mi esposa Joselin para decirme, muy emocionada, ¡¿Qué es lo que has hecho, Mario!”, exclamación que no pudo contener cuando escuchó cantar a la cantautora haitiana, aunque formada en Canadá, Sara Rénélik, quien, con el acompañamiento del estupendo guitarrista peruano Kike Saavedra, puso al público a vibrar de emoción. ¡Waooo, qué clase de artista es Sara!

La presencia de los alemanes Christianne Koen y Colmar-Andreas Serra es sinónimo de Dúo Bossandó, binomio que acaparó la atención del público y de los propios cantautores, por la hermosa voz de ella, la maestría de él ejecutando la guitarra y la química musical que derrochan. Con dos canciones colmaron el ambiente de bossa nova, admiración y respeto. ¡Cuánta calidad en estos dos artistas!

La euforia del público no se pudo contener cuando escuchó cantar a la cantautora haitiana, formada en Canadá, Sara Rénélik, quien, con el acompañamiento del estupendo guitarrista peruano Kike Saavedra, puso al público a vibrar de emoción y aplaudirla de pie con dos canciones muy bonitas, una de ellas titulada “Quisqueya”, que habla de una sola isla compartida por dos razas que en el fondo son la misma. ¡Waooo, qué clase de artista es Sara y qué brillante guitarrista es el maestro Saavedra!

Pero la cosa no paró ahí, todavía faltaba una gran porción del manjar musical que se repartió aquella noche. Hicieron su entrada Herodys Ureña, Daniel Alkhano y Oscar Pérez, el trío original de la popularísima orquesta Tierra Seca. Recrearon sus éxitos “Márchate”, “La buscaré” y el popurrí de baladas que “pegaron los locutores porque duraba siete minutos y así podían aprovechar el tiempo para ir al baño”. Oscar Pérez “se robó el show”, pues además de cantar hizo su famosa caracterización de Hipólito Mejía (a quien personificó en la película “Lío de faldas”) e imitando al polifacético Anthony Ríos. Sin dudas, hay Tierra CK pa’ rato.

Raldy Vasquez, a quien Rivera presentó como dominicano y puertorriqueño (porque este artista vivió muchos años en Borinquen) también abrazó la guitarra y tras repasar algo de su historia y sus grandes éxitos, como “No voy a dejarte ir”, que le grabó Domingo Quiñones, “Luna llena”, popularizada por Elvis Crespo, y “A ti, mi nena”, que internacionalizó Jerry Rivera, centró su presentación en el amor que le profesa a su esposa Yovanka, quien disfrutaba el concierto y sonreía emocionada ante los halagos de su compañero de vida.

El alcalde terrenero, José Alexis Martínez, procedió a entregar certificados que acreditaron como Visitantes e Hijos Distinguidos a los cantautores y, a final, todos, incluyendo a Maricela Meier, quien nos sorprendió con su hermosa y potente voz, interpretamos la canción “A Las Terrenas”, presentándola por primera vez, ante la algarabía de los asistentes, que también se sumaron al coro.

Con el favor de Dios, nos veremos en el IV Festival Nacional de los Cantautores.

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