Compartir
Ingeniero Guillermo Caram. Archivo.

Guillermo Caram

Especial/Caribbean Digital

SANTO DOMINGO./ Medios de prensa han informado sobre mi expulsión del PRSC, junto a otros dirigentes. Algunos han informado que mediante acto de alguacil nos será notificado lo que hasta ahora desconocemos formalmente.

Ingeniero Guillermo Caram. Archivo.

Sea cierto o no, es importante edificar a la opinión pública de que una expulsión en el PRSC tiene que estar precedida de un juicio oral y contradictorio; y decidido por los mecanismos disciplinarios del partido.

Si lo que se pretende aplicar es la disposición estatutaria relativa a la renuncia ipso facto de quienes apoyen candidaturas no reformistas, la misma no me es aplicable puesto que todo el accionar que he desarrollado desde siempre, y mas específicamente durante esté último año, radica en que el PRSC concurra a las elecciones con candidatura propia hasta el punto de presentar mi aspiración de encarnarla.

En todo caso, si ese fuera el argumento, quienes deben renunciar son los que están expulsando por haber apoyado una candidatura de otro partido.

Y si la razón para nuestra supuesta expulsión es que hemos sostenido y seguiremos sosteniendo hasta las últimas consecuencias ante los mecanismos institucionales que la Constitución y las leyes nos ofrecen para hacer valer la decisión de los organismos del PRSC conducentes a la candidatura propia; los supuestos dirigentes del partidos convertidos en fiscales cazadores de brujas no deben molestarse en formalidades puesto que asumo la responsabilidad de ello hasta declararme autoexpulsado por enfrentar a los administradores del papel de cabecilla del partido por haber violentado la legitimidad de las voluntades reformistas expresadas durante mas de un año y la estricta aplicación de sus estatutos.

Al parecer ésa torpe e irracional decisión fue desatada por la declaración del candidato del PLD de que no le importa el voto de los reformistas sino sus símbolos,  cuando expresó “hice un pacto con el PRSC, los que quieran se acogen y los que no, no”.

Dicha declaración ha desatado la pleitesía, sumisión     y adulonería de quienes entienden que coreando a favor de aliados coyunturales pueden borrar historiales de quienes han dedicado esfuerzos por décadas para levantar y sostener la impronta reformista socialcristiana.

No hay comentarios