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Papa Benedicto XVI saluda a los fieles desde la residencia de verano de Castel Gandolfo, la población donde pasará sus primeros días luego de abandonar el Vaticano, e impartió su última bendición pública como pontífice, jueves 18 de febrero de 2013. (AP Foto/Alessandra Tarantino)
Escrito por: Pol Costa

CIUDAD DEL VATICANO, (AFP) – Benedicto XVI abandonó este jueves el Vaticano al son de las campanas de Roma y se dirigió en helicóptero a Castelgandolfo, donde ofreció su última bendición, menos de tres horas antes de que se haga efectiva su renuncia, la primera de un papa en siete siglos.

Papa Benedicto XVI saluda a los fieles desde la residencia de verano de Castel Gandolfo, la población donde pasará sus primeros días luego de abandonar el Vaticano, e impartió su última bendición pública como pontífice, jueves 18 de febrero de 2013. (AP Foto/Alessandra Tarantino)
Papa Benedicto XVI saluda a los fieles desde la residencia de verano de Castel Gandolfo, la población donde pasará sus primeros días luego de abandonar el Vaticano, e impartió su última bendición pública como pontífice, jueves 18 de febrero de 2013. (AP Foto/Alessandra Tarantino)

El aparato, de color blanco, despegó a las 17h07 locales (16h07 GMT) desde los jardines del Vaticano y llegó 17 minutos más tarde a la residencia papal de Castelgandolfo, donde le esperaban miles de fieles.

El todavía jefe de la Iglesia Católica salió al balcón para impartir desde allí su última bendición.

“Ya no seré Papa, sino un peregrino”, dijo Joseph Ratzinger, el papa alemán, de 85 años, a punto de poner fin a un pontificado de ocho años, marcado en los últimos tiempos por los escándalos y las intrigas.

El Papa emitió otra bendición en su último tuit, difundido poco después de su partida del Vaticano. “Que experimentéis siempre la alegría de tener a Cristo como el centro de vuestra vida”, escribió en la red social.

Benedicto XVI anunció inesperadamente el 11 de febrero la decisión de renunciar a su misión, por “falta de fuerzas”.

En su última jornada como Papa, pidió “unidad” a la Iglesia en una breve ceremonia de despedida ante 144 cardenales reunidos por la mañana en la Sala Clementina del palacio apostólico en el Vaticano.

También prometió “reverencia y obediencia” a su sucesor, que será elegido en un cónclave cardenalicio. Una afirmación que, según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, demuestra que no tiene “ninguna intención” de interferir en las decisiones del futuro Papa.

A las ocho en punto de la noche (19h00 GMT) se hará oficial su renuncia y el Vaticano entrará oficialmente en periodo de “Sede Vacante” abriendo la vía a la celebración de un cónclave que deberá elegir al próximo jefe de la milenaria institución.

Benedicto XVI, convertido en “Papa Emérito”, permanecerá unos dos meses en Castelgandolfo, antes de instalarse en un convento en el Vaticano que está siendo reformado para acogerlo.

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