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Rafael Baldayac

Redacción/Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana./ Sesenta años se cumple el resurgimiento del béisbol profesional dominicano cuando la tarde del sábado 5 de mayo de 1951 se dio inicio al primer campeonato oficial de la pelota rentada criolla.

Tras una pausa de catorce años se reanuda la practica del béisbol pagado en 1951, marcando un antes y un después en la historia del llamado pasatiempo preferido de los dominicanos.

Los campeonatos de la pelota profesional, pese a no ser organizados en periodo de crisis por las autoridades gubernamentales ni la liga dominicana, se han podido jugar con limitaciones en 1961-62, 1962-63 y 1965-66. Torneos que no querido reconocer la actual Lidon.

Esa primera temporada de verano de 1951, tuvo como rectores encargados de su organización a la Dirección General de Deporte (DGD) junto como la Comisión Nacional de Béisbol Profesional (CNB). En los siguientes años se creo una comisión ad-hoc para trabajar con la CNB.

Es para 1955 cuando la Liga Dominicana de Béisbol Profesional se responsabiliza del montaje del evento, con la llegada de la pelota invernal y la etapa de las luces que marca la segunda etapa de este trayecto histórico.

Aquel primer campeonato profesional se jugo desde el 5 de mayo hasta el 24 de septiembre. Los partidos fueron celebrados en Santo Domingo, en el Estadio de La Normal; en Santiago de los Caballeros, en el ovalo del viejo Hipódromo y en San Pedro de Macorís, en el  antiguo parque Oriental.

Los Leones del Escogido vencieron  5×1 a los Tigres del Licey en el  choque inaugural del campeonato nacional de béisbol profesional en el estadio de La Normal.

Unas siete mil personas vieron en una tarde lluviosa el resurgimiento del béisbol rentado después de 14 años de ausencia.  Pepe Lucas le conectó en el noveno episodio al relevista  Tomas Lora el primer jonrón del campeonato y primero en la historia del circuito.

El boricua Domingo – McDuffie – Sevilla fue el lanzador ganador y el también puertorriqueño José Luís Velásquez cargo con el revés.

Mientras que en San Pedro de Macorís las Estrellas Orientales superaron a las Águilas Cibaeñas 5×1. El derecho cubano Andrés  Lombillo fue el lanzador ganador y el zurdo criollo Tomas Gómez Checo el derrotado.

El sistema de juego que impero de 1951 a 1954, fue el de dos vueltas, cada una pactada a 27 desafíos. Los ganadores de la primera y segunda vueltas, clasificaban automáticamente para la serie final para decidir el campeonato nacional.

Todos los juegos, en dicho periodo, fueron diurnos. El calendario se confeccionaba escogiendo los días sábado, un juego, y domingo doble choque, para completar tres cada semana, según narra el libro Béisbol Dominicano, de Fernando A. Vicioso y Mario Álvarez Dugan.

Lograr el reinicio del béisbol profesional dominicano fue el resultado de los esfuerzos de un grupo de deportistas que se encontraban en Managua, Nicaragua, acompañando el equipo criollo en la Serie Mundial de Béisbol Amateur de 1950, donde la representación tricolor se alzo con la corona, pese a que le fue quitada en la oficina.

Aprovechando el fervor del triunfo de la escuadra quisqueyana el dirigente Enrique – Mariscal – Lantigua, junto a otros deportistas a su retorno al país formaron la Federación Nacional  de Peloteros Profesionales, a la cual dieron su respaldo firmas comerciales, especialmente la del industrial Julián Barceló, así como las autoridades nacionales.

Como preámbulo del campeonato de 1951, reseñan los autores de la obra, la federación formó dos equipos, uno rojo y otro azul, haciendo alusión a la rivalidad de Escogido y Licey. Estos dos clubes protagonizaron una serie denominada Pre-Campeonato que fue ganada los escarlatas.

Mientras que en la región del Cibao y en el Este, se fue despertando el entusiasmo por el béisbol profesional, y cuando se llama al campeonato nacional, las Águilas Cibaeñas y las Estrellas Orientales, respondieron para completar los cuatro tradicionales conjunto de la pelota nuestra.

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