Compartir

Pedro Jiménez

Redacción/Caribbean Digital

TAMBORIL, Santiago-Los moradores de la comunidad de Canca la Piedra en este municipio se encuentran atemorizados ante el azote de una peligrosa banda de delincuentes que opera un punto de distribución de drogas en la denomina Segunda Toma, de Canca Arriba.

Según los dirigentes comunitarios de Canca la Piedra, la banda de antisociales maniobra alegadamente con la complicidad de la dotación Policial de esa comunidad, cuyos agentes, supuestamente, cobran peaje al jefe del grupo de distribuidores de drogas y criminales.

Los informes indican que el grupo de antisociales es el mismo que hace varios años se instaló próximo a la Segunda Toma, por la Zona del Río, de donde huyeron tras asesinar a tiros a un agricultor.

La iglesia católica, juntas de vecinos y los grupos populares de la comunidad denunciaron que han acudido a la Policía Nacional a denunciar la presencia de la peligrosa banda, pero que ni en la dotación de Canca la Piedra, ni la inspectoría de Tamboril, se atreven a apresarlos porque supuestamente reciben  dinero de la venta de drogas.

La iglesia y los grupos organizados de la zona esperan que la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Dirección Regional Cibao Central de la Policía Nacional, la Fiscalía de Santiago en auxilio de la desesperada población de Canca la Piedra, donde cunde el pánico porque la peligrosa banda está fuertemente armada y distribuye grandes cantidades de estupefacientes.

No hay comentarios

Deja un comentario...