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El presidente Danilo Medina. Archivo.

Por Virgilio Sánchez

 Especial/Caribbean Digital

SANTIAGO, RD./Con la elección de Danilo Medina como el presidente electo de todos los dominicanos, la coyuntura actual manda a que nos orientemos por los senderos de la armonía, el trabajo y el progreso, tres propósitos a que aspiran los dominicanos que participaron en el certamen electoral.

El presidente electo, Danilo Medina. Archivo.

Lo importante ahora es mirar hacia el futuro de la nación, por lo que se requiere de comprensión, firmeza y optimismo, para afrontar con inteligencia los problemas económicos y sociales, y colocarnos en el tren del  bienestar y el desarrollo.

El presidente electo, Danilo Medina, con su carácter sosegado y mesurado, ha reconocido que los problemas de la nación, en una sociedad democrática,  son una responsabilidad de todos los sectores nacionales, y el país cuenta con el potencial humano y la voluntad política para emprender esos esfuerzos de solución.

Es decir, el liderazgo político, dentro y fuera del poder, así como las fuerzas productivas y sociales, son los actores que tienen la capacidad  para impulsar las iniciativas, crear las riquezas y propiciar el  avance de la sociedad.

Por el peso y el valor que representan estos grupos, son los llamados a colocarse a la vanguardia del llamado a diálogo hecho por el  nuevo presidente que se instalará el 16 de agosto a dirigir el nuevo ciclo de la vida nacional.

El asunto es que con este noble llamado,  que debe ser bien reconocido,  se dan los primeros pasos para  construir un mejor destino, en términos de proyectos y acciones que contribuyan a dinamizar la esperanza,  la felicidad  y el progreso de  la mayoría de los dominicanos.

Afortunadamente,  el presidente electo, Danilo Medina, dio el primer paso, al lanzar un ramo de olivo a Don Hipólito Mejía Domínguez, su principal contendor, a quien reconoció como un digno rival reivindicado por el pueblo en las elecciones del 20 de mayo.

Asimismo, revestido de la humidad y la sencillez que le caracteriza, Medina ha expresado su deseo de restablecer las relaciones  de amistad con la familia del  líder del partido blanco.  Por lo visto, entendimiento y armonía, es lo que necesitan el liderazgo de la nación, para buscarle solución a los problemas que tenemos por delante.

Concluidas las elecciones, el país debe continuar, pero se requiere del compromiso decidido de todos, sin importar las diferencias que nos separen, para superar los obstáculos que nos atrasan en nuestras metas de desarrollo.

 El autor es médico y concejal por Santiago

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