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José Alfredo Espinal

Caribbean Digital

SANTIAGO.- Ha quedado demostrado, de acuerdo a lo que se ha podido observar, que las actividades que concitan la mayor atención de los miembros del Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), Seccional Santiago son, la cena navideña y los procesos electorales de cada dos años.

El encuentro de Navidad porque es una fecha propicia para reencontrarse con colegas y amigos a los que durante un año o más tiempo no pudieron contactar, y en las elecciones, porque los interesados en dirigir el CDP se encargan de ubicarlos a como dé lugar, sin importar los recursos y todo tipos de artimañas.

Lo penoso de todo este proceso es que algunos profesionales de la carrera de comunicación social se presten al juego de ciertos personajes que buscan de ellos en el momento de la zafra, es decir, de las elecciones.

Hay muchos de esos licenciados que no recuerdan donde engancharon el título luego de graduarse. Están ajenos totalmente al CDP y al ejercicio del periodismo. Sin embargo, su voto tiene el mismo valor que los demás que sí trabajan y viven por vocación esta hermosa profesión.

Y aprovechando la ignorancia de esos licenciados de lo que se hace en el CDP, cuando llegan las elecciones siempre aparece un grupo de “vividores” que los utiliza como marionetas para convencerlos hasta lograr que depositen el voto. Después de ahí, ese miembro, en la mayoría de las ocasiones, no es tomado en cuenta ni siquiera para expedirle su carnet de colegiatura.

Peor aún. Es penoso ver cómo esos licenciados que, por ignorancia o temor a perder su trabajo en una oficina pública, no se atreven a votar por el candidato de su preferencia, sino por el que se les ordena, en base a las amenazas y al chantaje que reciben de que, de no hacerlo, corren el riesgo de perder su empleo.

Incluso, esos pobres compañeros no disfrutan de las mieles del poder. Simplemente son objetos de los sectores políticos predominantes para que satisfagan las apetencias personales de un grupito que, perpetuarse en el gobierno, en las instituciones estatales y hasta en la vida personal de otros, sigue siendo su norte.

Tienen la suerte de encontrarse con objetos en el camino a quienes todavía pueden controlar. Lo intentaron en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), filial Santiago, pero sus esfuerzos fueron en vano. Pero su mediocridad llega a tal punto que al ver que no pudieron complacer sus deseos, entonces califican al SNTP como una institución sin sentido. Claro, cuando no se está del lado del mismo equipo, es difícil reconocer la realidad de las cosas.

En el CDP pasa lo mismo. El gremio es bueno y hay que mantenerlo porque entienden que aún le sacan provecho. Cuando ya no encuentren qué obtener dirán lo mismo que en su momento le dijeron al sindicato.

Los nuevos

Controlar el voto de los licenciados de nuevo ingreso en el CDP es la estrategia de quienes dirigen los gremios.  Los que dirigen los gremios siempre apuestan a que casi el ciento por ciento de los que recibieron la colegiatura recientes, estarán a su favor en las elecciones. Ellos creen que los nuevos licenciados tienen el compromiso por las personas que en un momento determinado los juramentó. Y no es así. Algunos caen en  el gancho…otros votan por su criterio personal, no necesariamente por el convencimiento de alguien en particular.

…Que ocurra con tu voto, lo que desees para el CDP.

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