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Periodista Alejandro Almánzar.

Desde Mi Ventana Óptica

Por Alejandro Almánzar

Especial/Caribbean Digital

NUEVA YORK./ Hemos dicho anteriormente, que quisiéramos dedicar estos espacios para tratar temas dulcificantes a los lectores. Que nos resultaría más agradable, hablar sobre la música, el cine, deportes y la llegada de distinguidos huéspedes por puertos y aeropuertos, del desarrollo de la ciencia, tecnología y agropecuaria.

Periodista Alejandro Almánzar.

Pero que hacerlo, sería renunciar a nuestro deber de exigir un orden social y político, en que la sociedad encuentre respuestas de sus gobernantes. Es imposible vivir indiferente a esa pérdida de los más elementales valores, lo que ha generado la inseguridad que hoy mantiene en vilo a la población sana en nuestro país.

Donde los jefes de familia, ya no tienen ningún control de los actos de sus hijos. Por eso, tenemos funcionarios  que se roban el dinero del pueblo, educadores negadores del pan de la enseñanza, choferes abusadores de los usuarios, policías y militares en el narcotráfico y el crimen organizado.

Síndicos haciendo mal uso de los recursos municipales. Ministros descuidando sus funciones públicas. Grupos anarquizando comunidades, sembrando el caos y el terror entre sus habitantes, exigiendo supuestas conquistas. Donde comerciantes y ciudadanos admiten, que no se unen a sus “demandas” por convencimiento, si no, por temor a la represalia de esos criminales, “grupos populares”.

Médicos haciendo todo lo opuesto al juramento hipocrático, la indolencia hecha profesional. Abogados abusando del conocimiento de las leyes y quebrantando todas normas jurídicas existentes. No aspiramos a vivir atados al pasado, pues creemos firmemente en la Evolución, pero esa carencia de valores no deja espacio para que nuestra gente se reúna a analizar la problemática nacional y aportar soluciones.

Ya nadie se asombra al saber, que su vecino o pariente es un desalmado asesino a sueldo, secuestrador, atracador, violador, en fin, el dolor ajeno no nos perturba el sueño. Es como si alguien estuviera preparando el terreno para convertir la tierra de los Trinitarios en un verdadero Infierno, donde sólo los demonios puedan vivir.

Ante la falta de justicia, la población ha tenido que tomar las leyes en sus manos, recurriendo a crímenes extrajudiciales. No queda nada por profanar, los museos históricos son saqueados por bandas organizadas, financiadas por empresarios delincuentes que compran lo robado.

En las ciudades no aparece una tapa de metal del sistema pluvial, provocando accidentes en que ciudadanos han perdido la vida. Congresistas gastando dinero del pueblo a manos llenas, como lo que nada nos cuesta, mientras hospitales y organizaciones que lidian con ancianos y niños desamparados, tienen que hacer malabares para llevar adelante tan noble tarea.

Es lamentable, que la sociedad tenga que pensar en una dictadura para hacer reflexionar a la población sobre sus derechos y deberes. Que para reverenciar a los símbolos patrios, haya que recurrir a la fuerza, como lo hizo Trujillo, pues ante la carencia de valores, al paso que vamos, si el Diablo no nos lleva, nos encaminará buen pedazo, como decía un viejo amigo.

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