Varias personas que navegaban en un pequeño navío se vieron obligadas a saltar al agua helada de un río para salvar sus vidas, segundos antes de que un barco más grande chocara con su embarcación.

Medios locales informaron que el incidente se produjo meses atrás en el estado de Oregón (EE.UU.), cuando un policía local y dos personas más pescaban en el río Columbia. De repente, los pescadores divisaron un bote de mayores dimensiones que se aproximaba a ellos a gran velocidad. Pese a su intento de llamar la atención del capitán para que cambiara de rumbo, no tuvieron más remedio que saltar un segundo antes de la colisión.

Las víctimas del vertiginoso accidente sufrieron traumas y heridas en manos y pies y apelaron a los tribunales para recibir una indemnización por los daños físicos y materiales. Por su parte, el timonel de otro navío, de 75 años, no se considera culpable y, tras confirmarse la ausencia de rastros de alcohol o drogas en su sangre, asegura que simplemente no vio la otra nave.

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