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En esta fortaleza San Fernando de Montecristi guarda prisión el haitiano acusado de robar siete libras de yuca. Archivo

José Alfredo Espinal

Caribbean Digital

SANTIAGO, República Dominicana.- Un haitiano pobre e ilegal. No pudo ser mayor su desafortunada suerte.

Mientras otros ciudadanos se roban medio país y se pasean como perros por sus casas, Franco Estamas fue enviado a prisión por un mes como medida preventiva, por una jueza de un tribunal de la provincia de Montecristi, acusado de sustraer siete libras de yuca en una finca de su patrón.

El extranjero niega que haya robado, como se le ha acusado. Él se quejaba que su patrón no le pagaba su salario, y en cambio, supuestamente su jefe le daba mangos para comer.

El patrón, no solo violaba sus derechos al no pagarle lo acordado por la labor que realizaba en su finca, sino que lo acusa de ladrón y la justicia lo envía a prisión.

Estamas no tuvo la suerte de otros, primero, lógicamente, por ser haitiano e ilegal. Segundo, es un pobre hombre que apenas consigue para sobrevivir con su esposa y sus dos hijos.

La población montecristeña y una gran parte de la sociedad que se ha enterado de este atropello se siente indignada, ya que mientras se quiere hacer justicia a un haitiano por un delito que no merece cárcel, en el país hay decenas de delincuentes que han robado tanto dinero que pudieran comprar todos los víveres que se produzcan en el país y sin embargo, son tan dichosos que ni siquiera los mencionan en casos de corrupción.

Podemos escapar de cualquier cosa, pero de la justicia divina, nadie se libra…

 

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