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SANTIAGO, República Dominicana.- El Poder Ejecutivo ha declarado el 2011 como el Año de la
Transparencia y el Fortalecimiento Institucional, así lo consigna el
decreto 728-10. La decisión nos parece acertada si tomamos en cuenta
que los sectores más sensatos de la población han venido reclamando
desde hace años un mayor interés por parte del Estado para frenar los
actos de corrupción que en muchos casos han desangrado el erario
público en perjuicio de los sectores más pobres del país.

Recordemos que Honduras y República Dominicana ocupan los últimos
lugares en transparencia, de acuerdo a un informe del International
Budget Partnership (IBP), con sede en Washington.
Aquí cualquier funcionario estatal, o municipal, se cree dueño y amo
de la institución que administra. Estas se resisten a dar informes
precisos y verídicos de los fondos que manejan y cómo los invierten.
Nuestras instituciones son débiles, están a merced y capricho de
quienes las dirigen.
Ojalá que el bautizo del 2011, como Año de la Transparencia y el
Fortalecimiento Institucional traspase las barreras de los buenos
deseos y todos nos sintamos responsables de su ejecución. Que al
llegar diciembre veamos frutos tangibles. Sólo así prosperaremos.
Estemos claros, las indelicadezas, el dolo, los privilegios y el
tráfico de influencias sólo conducen hacia el caos social y al
crecimiento cada vez mayor de la brecha entre ricos y pobres.
Recordemos que nuestra Constitución, en su artículo 138, expresa: “La
Administración Pública está sujeta en su actuación al principio de la
transparencia”.


Feliz regreso

Su Eminencia Reverendísima Lluís Cardenal Martínez Sistach ha estado
con nosotros. Por primera vez nos visita y deja constancia de su
profunda alegría al conocer nuestra gente.
Queda en nosotros el grato recuerdo de su sencillez, afabilidad y cercanía.
Que Dios siga acompañando su fructífera labor pastoral en la querida
Arquidiócesis de Barcelona, España, y en toda la Iglesia.
Vuelva pronto, Monseñor.

Andando

Por el bien de la imagen del Congreso Nacional, deberían sus miembros
dejar sin efecto la asignación de 156.5 millones de pesos al año para
bebidas y alimentos de sus miembros. Frente a tantas precariedades,
estrecheces y necesidades que sufre el pueblo, esos gastos irritan y
suenan a burla.
•••
La toma de posesión de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil
permitió el encuentro de líderes del mundo en un ambiente de
camaradería. Eso ayuda a la distensión.
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Algunos peloteros dominicanos tronchan su futuro por mala conducta. No
resisten salir del anonimato, y en muchos casos de una pobreza
extrema, para llegar a la fama y fortuna manteniendo una actitud sana.
Vemos que en el terreno del juego, hasta en su cuidado personal se
nota una confusión existencial. Qué lástima que echen por el suelo
tanta esperanza acumulada por sus familiares.
•••
¿Entonces en Haití no se sabe cuándo será la segunda vuelta electoral
para escoger al presidente de ese país hermano? Las denuncias de
fraude en la primera convocatoria han puesto cientos de piedras en el
camino. Así es difícil avanzar.
•••
El año 2011 nos trae aumentos de precios en el pasaje y en varios
artículos de primera necesidad. La carga se le pone más pesada a un
segmento importante de la población. A los burros, cuando les ponen
más carga de la que pueden soportar, se echan. Los campesinos conocen
muy bien esta realidad.

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