Compartir
Pintura de Juan Pablo Duarte.

Caribbean Digital

Fuente: Acento.com.do

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-  “Los dominicanos conmemoramos hoy el aniversario del fallecimiento del hombre que con sus ideas preclaras, su honorabilidad y su valentía, se entregó a la noble tarea de cambiar el curso de la historia de su pueblo…”, dice un espacio pagado publicado en los medios de comunicación nacional  por el Senado de la República.

Pintura de Juan Pablo Duarte.

Este jueves 26 de enero lo que debe celebrar con júbilo el pueblo dominicano es el 199 aniversario del nacimiento del padre de la patria, no su muerte, la cual ocurrió el 15 de julio de 1876, en Caracas, Venezuela. El año próximo, un día como hoy, deberemos celebrar con algo más que júbilo, el bicentenario de su nacimiento, lo que no parece estar en el horizonte de nuestros líderes.

Amén del error –cometido por el secretario del partido oficial y presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez, quien firma el espacio pagado- el Gobierno movió la fecha de celebración del natalicio de Duarte para el lunes 30 de enero, cuando ya los dominicanos no recordarán o no les interesará lo que se celebra ese día.

Con este yerro, el oficialismo, con mayoría en el Senado, le da una estocada mortal a la celebración del  nacimiento de Juan Pablo Duarte

Sin embargo, “el mayor lamento es que hayamos llegado a los 199 años del nacimiento de Duarte, y que el 2013 se celebre el bicentenario de su nacimiento, y aún no se haya designado una Comisión Oficial para organizar las actividades de esa celebración patriótica e histórica”, sostenemos en nuestro editorial de hoy.

Acento.com.do entiende que todos estos “deslices”, “fallos” y “olvidos” responden a un interés oculto e inentendible de apocar la figura del principal padre de la Patria, quien dio su vida y sus bienes para que todos los criollos disfrutaran de una patria independiente.

Juan Pablo Duarte es fuerte por su debilidad. Fue zarandeado por los restauradores, despreciado en sus múltiples intentos de seguir contribuyendo con la dominicanidad. Fue inscrito en un proceso electoral en 1865 y apenas obtuvo tres votos. Pero Duarte fue el único de los Trinitarios que mantuvo viva la idea de la creación de una república independiente. Todos los demás flaquearon, menos él. Cuando faltaron armas para la guerra dispuso de los bienes de su familia, para luego compensar a sus hermanos. No hay dudas de que Juan Pablo Duarte es el más insigne de todos, y el indiscutible Padre de la Patria”.

Este medio se inscribe entre los dominicanos bien agradecidos que le exigen hoy al Presidente que instituya de inmediato la Comisión para la Celebración del Natalicio de Duarte, aunque es consciente de que el tiempo perdido no se repone, mucho menos los daños morales.

No hay comentarios